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viernes, 10 de noviembre de 2023

Rusia aplastaría a la OTAN en un conflicto directo: Occidente se queda sin armas y municiones, mientras que Rusia adquiere experiencia y obtiene mejores armas

En la reciente confrontación entre la OTAN y Rusia con epicentro en ucrania, la organización del atlántico norte se está quedando sin armas y sin municiones, esto debido a la constante y masiva transferencia de armas y municiones a Ucrania para apoyar la guerra contra Rusia.

Y sí, aunque aparentemente el conflicto es solo entre Rusia y ucrania, la realidad es que en realidad se trata de una guerra no declarada entre la misma OTAN y la federación rusa, lo que se viene a conocer como una guerra proxi, o guerra subsidiaria; es decir, una guerra entre dos rivales pero que dicho conflicto se desarrolla en un tercer país, utilizando combatientes de un tercer país, en este caso, de Ucrania.

Pues bien, a raíz de este conflicto entre la OTAN y Rusia es que la alianza atlántica se está quedando sin munición y sin armas, además de que la misma industria armamentística occidental no se da abasto para satisfacer las necesidades del ejército ucraniano y mercenarios occidentales que combaten del lado de Ucrania.

Por otro lado, este conflicto en ucrania está sirviendo a Rusia de campo de pruebas para nuevas armas y, sobre todo, está sirviendo para que su ejército se entrene en el campo de batalla real, aprendiendo a utilizar nuevas tácticas, así como nuevos tipos de armas; pero, lo que es aún más importante, está aprendiendo a combatir de manera efectiva las modernas armas occidentales, como lo son los tanques de combate alemanes Leopard 2, los británicos Challenger, los franceses Leclerc y los estadounidense Abrams.

Pero no solo Rusia está aprendiendo a inutilizar los modernos tanques de combate occidentales, sino que también está aprendiendo a destruir de manera efectiva los modernos complejos lanza misiles múltiple modelo Himars de fabricación estadounidense, así como los misiles de crucero Scalp, los MBDA Storm Shadow, los misiles de largo alcance ATACMS enviados por Estados Unidos, etcétera. En fin, que Rusia está aprendiendo a combatir de manera efectiva las más modernas armas occidentales.

Asimismo, los estadounidenses y los europeos no se conforman con sólo enviar este tipo de armamento moderno a ucrania, sino que también han comenzado a enviar los avanzados aviones de combate de cuarta generación de fabricación estadounidense, es decir, los F-16.

Ya en vídeos anteriores he hablado de qué impacto tendría el envío de este tipo de aeronaves al ejército ucraniano, y en pocas palabras puedo resumir que su impacto sería prácticamente nulo, pues nos solo las aeronaves rusas son más letales que los F-16 norteamericanos, sino que, lo que es todavía más importante, los pilotos rusos son infinitamente superiores a sus contrapartes ucranianas; situación que ya se ha demostrado reiteradamente en el conflicto ucraniano, a tal grado que solo en el último día ucrania perdió 5 aviones de combate a manos de las fuerzas armadas rusas. A ésa velocidad Ucrania se quedará sin aeronaves de combate en menos de un mes, y eso no obstante todo el envío masivo de aviones de combate de fabricación soviética por parte de sus aliados occidentales.

Por otro lado, en el momento en que los F-16 alcen el vuelo, inmediatamente serán rastreados y derribados ya sea por las fuerzas de defensa aérea rusas, o por los mismos pilotos rusos en sus aves de acero. Porque, como lo repito, los aviones de combate rusos Su-30, Su-35, Su-34, Su-57 y MiG-31, son infinitamente superiores a los vetustos F-16 enviados por la OTAN a Ucrania. 

Los aviones rusos no solo son superiores en sí mismos a los F-16, sino que sus pilotos también lo son con respecto a los pilotos ucranianos, y lo que es aún más importante, sus modernísimas armas son muy superiores a los obsoletos misiles que equipan los vetustos F-16 enviados por la OTAN a Ucrania. Solo como un ejemplo, el moderno misil hipersónico ruso de largo alcance, el R-37, no tiene parangón en el mundo entero, pues los misiles para los F-16 son de cuando mucho un alcance de 150 kilómetros, mientras que los modernos misiles rusos R-37 tienen un alcance de 400 kilómetros, sin mencionar su velocidad hipersónica.  Es más, ningún otro país en el mundo, salvo china, disponen de un misil aire-aire hipersónico, mucho menos de un alcance de 400 kilómetros.

Este misil, el R-37, ha sido el arma principal con la que los pilotos rusos han derribado los aviones de combate ucranianos, de tal modo que los pilotos ucranianos ni siquiera se enteraron de por donde les llego el golpe; así de fulminante es este tipo de misil ruso, algo con lo que solo sueñan los países occidentales.

Ante esta situación podemos vislumbrar un escenario lamentable para la unión europea, y para la misma OTAN; porque no solo se están quedando sin armas y sin municiones, sino que en caso de un conflicto directo con la federación rusa se quedarían con una enorme desventaja, pues no tendrían ni siquiera la munición necesaria para contener ni cuando menos un mes al ejército ruso. Y no solo no tendrían la munición necesaria para resistir siquiera un mes, sino que, lo que es aún más importante, no tendrían la experiencia necesaria para resistir al ejército ruso; un ejército ruso de primer nivel que se entrena de manera constante en el conflicto ucraniano, adquiriendo una experiencia invaluable y obteniendo una superioridad estratégica con respecto a la OTAN, pues no solo han aprendido a combatir de manera efectiva sus más modernas armas (de la OTAN), sino que también han aprendido a diseñar nuevas tácticas de combate más eficaces para la guerra moderna.

De esta manera sin querer Occidente le está haciendo un flaco favor a Rusia proveyéndole sus más modernas armas para que el ejército ruso se entrene con ellas, adquiriendo con ello una ventaja estratégica con respecto a la OTAN.

Y así como se ven las cosas, no es improbable un conflicto directo entre la federación rusa y la OTAN, situación que terminaría en una victoria aplastante para Moscú, pues no solo su industria armamentística se ha adaptado a trabajar de manera rápida y eficiente, sino que ha aprendido a diseñar estrategias eficientes para el suministro oportuno de nuevo armamento para las fuerzas armadas rusas; de tal modo que el ejército ruso se ha vuelto un experto en logística para proveer de sus necesidades a sus fuerzas armadas; caso contrario a la OTAN, pues los países occidentales ni siquiera tienen la capacidad de proveer de municiones y armas de manera efectiva al ejército ucraniano, mucho menos a sus propias fuerzas armadas. Por lo que, en caso de conflicto directo con la federación rusa, los países occidentales no resistirían ni siquiera un mes, porque sus arsenales están vacíos, además de que no tienen la experiencia en combate real, como el ejército ruso sí que la tiene.

Esta es la verdadera razón de por qué recientemente la empresa analítica estadounidense US News & World Report ha calificado al ejército ruso como el número uno en el mundo; pues no solo es el que tiene las armas más avanzadas, sino que también es el que tiene las mejores tácticas de combate, situación que se ha demostrado de manera contundente en el conflicto ucraniano, porque no obstante toda la ayuda militar masiva y constante de occidente, las fuerzas armadas ucranianas han sido aplastadas por el ejército ruso, a tal grado que ya se plantea una rendición incondicional de Kiev, inclusive una rebelión armada contra Zelenski para facilitar la rendición del ejército ucraniano.

De este modo, no solo Occidente está perdiendo ante Rusia en Ucrania, sino que, en caso de un conflicto directo entre ambas partes, sin duda los atlantistas no resistirían ni un mes a las fuerzas armadas de Rusia, no solo porque se han quedado sin municiones y sin armas, sino porque Rusia es muy superior a ellos al tener más experiencia militar, mejores armas y mejor estrategia.

Aquí aplica el refrán que dice que es mejor calidad que cantidad, porque si bien occidente tiene más armas, las de la Federación rusa son mejores, situación ya demostrada en Ucrania.

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