El director general de la empresa alemana UNIPER acaba de afirmar que lo peor está por llegar para Europa en referencia al coste de la energía. Recordemos que hace solo unos días atrás Rusia cortaba por completo y de manera indefinida el flujo del gas a Europa a través del gasoducto Nord Stream 1; inmediatamente el precio del gas experimentó un alza del 30%, situación que, lejos de revertirse, tiende a aumentar.
Es
por eso que el ejecutivo senior de la empresa alemana UNIPER dice que
lo peor está por llegar, y realmente es así, pues no solo el precio del
gas experimenta un importante aumento, sino que también lo hacen todas
las demás cosas, principalmente la energía y los productos
manufacturados; porque para manufacturar esos productos se necesita
energía, y si la energía esta más cara, ese sobrecoste se transfiere a
los consumidores a través del aumento del precio de las cosas.
El
encarecimiento del gas no solo se refleja en el aumento del precio de
la energía, que en algunos casos ya es de 10 veces su precio comparado
con el mismo periodo del año anterior, sino que, inclusive, otros
productos esenciales para la sociedad también aumentan su precio,
incluyendo a los fertilizantes, a los combustibles, a los productos
petroquímicos, productos tales como los aceites, los lubricantes, las
grasas, los gases nobles, como el freón y el neón; dos gases esenciales
en la fabricación de semiconductores y, por lo tanto, de microchips; a
los catalizadores y enzimas para fabricar productos de primera
necesidad, etcétera.
En fin, que la lista es casi infinita, es
decir, la lista de productos que utilizan de un modo, o de otro, ya sea
el gas, o el petróleo. Y si no hay petróleo, ni gas, entonces casi no se
fabrica nada, a menos que se consigan de otro lado a un precio
extremadamente alto con respecto al proveedor tradicional, es decir, con
respecto al gas y petróleo rusos.
Eso es lo que ha conseguido
la unión europea con sus sanciones contra Rusia: arruinar su propia
economía. De tal modo que al sancionar la economía rusa y sus productos,
productos tales como el gas y el petróleo, tratando de imponer un
precio tope a los mismos, los europeos solo consiguen aumentar su precio
de manera exponencial, de tal forma que ahora mismo tienen que pagar
hasta diez veces el precio que pagaban por esos mismos productos durante
el mismo periodo del año anterior, año en que no se habían impuesto
sanciones contra Rusia.
Pero no, tenían que obedecer a su amo
yankee y sancionar los productos de Rusia, y a la misma Rusia, solo para
tener contento al tío Sam, aunque con ello arruinaran su propia
economía y la economía de sus ciudadanos.
Rusia no les iba a
seguir vendiendo su petróleo y gas si le quieren imponer un precio, pues
Rusia no va a regalar sus productos solo porque así se les antoje a los
europeos: que lo compren a precio de mercado, o que se queden sin nada.
Vaya tipos más cínicos que salieron estos gobiernos europeos
tratando de ponerle precio a las cosas ajenas; en ese caso que el mundo
entero le ponga precio a sus productos, a ver si así van a estar
dispuestos a vendérselos. Ellos sí quieren vender sus productos a precio
de mercado, pero al mismo tiempo quieren que Rusia les venda los suyos
al precio que ellos le impongan; habrase visto mayor desfachatez.
Es
por eso que Europa ahora tiene que pagar el precio de sus propios
errores y padecer una inflación histórica no vista en más de 50 años,
así como el cierre de más del 50% de sus fábricas debido al aumento
exorbitante del precio de la energía, precios de la energía que no les
permiten competir en el mercado internacional, y que, por lo tanto,
tienen que cerrar sus fábricas, pues de seguir produciendo, lo estarían
haciendo con pérdidas.
Ese es el precio que tiene que pagar
Europa por desafiar al Oso ruso; antes fue el invierno el que los
venció, pero ahora no es el invierno, sino que ahora son sus mismas
sanciones los que los están derrotando. Con el Oso ruso no se juega, ya
lo comprobó napoleón Bonaparte, así como otros muchos más.
Estos
precios tan altos del gas y del petróleo es lo que han permitido a
Rusia duplicar sus ingresos en lo que va de año; pues, aunque venda lo
mismo, o un poco menos, debido a que el precio de las cosas se ha
duplicado, triplicado, o más, es que Rusia duplica y triplica sus
ingresos en la misma medida; mientras que Europa, que tiene que comprar
esos mismos productos al doble, triple, o más, del precio con que lo
hacía con anterioridad, es que ahora su balanza comercial es negativa, y
sus ingresos disminuyen.
El presidente norteamericano, Joe
Biden, decía a principio de año, justo cuando comenzaron las sanciones
contra Rusia, que habían logrado derrumbar la economía rusa y que habían
dejado en escombros a la moneda rusa, el rublo; sin embargo, la moneda
que ha quedado en escombros es el euro de la unión europea, pues ha
caído por debajo del dólar, cosa que no se veía desde hacía 25 años;
mientras que, con respecto a la moneda rusa, el euro se ha devaluado más
del 200% desde que empezaron las hostilidades en ucrania.
Sin
embargo, lejos de resignarse, los europeos y norteamericanos ahora
contratacan diciendo que han descubierto un supuesto informe “secreto”
dirigido hacia el presidente ruso Vladimir Putin por parte de las
autoridades financieras de Rusia; informe secreto que supuestamente
revelaría que la economía rusa experimentará una contracción del 25% en
el próximo año; no obstante, así dijeron a principio de año, y la
economía rusa no solo no se contrae, sino que experimenta un crecimiento
al aumentar los ingresos del estado ruso y al internacionalizarse la
moneda rusa.
Así que, esto decires de los europeos y
estadounidenses más bien deberían dirigirlos contra sus propias
economías, pues estas son realmente las que se contraerán y
experimentarán una estanflación no vista en muchas décadas.
Rusia
no se preocupa pues es autosuficiente en casi todo, sin embargo, los
europeos son dependientes del extranjero en cuanto a energía y materias
primas, por lo que este aumento espectacular de los precios de las
mismas solo les perjudica, mientras que, a los productores, como Rusia,
solo les beneficia; muy contrario a lo que dicen las autoridades
occidentales.
¿Es que no fueron a la escuela? ¿O solo pasaron
por ahí, pero jamás estudiaron?, jamás utilizaron su cerebro, por eso
dicen cosas incoherentes, cosas contrarias a la realidad; lo malo es que
se llevan entre las patas a sus pueblos.
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