La directiva de la nación asiática amplía una campaña que está empujando a la tecnología estadounidense fuera del país.
El gasto del sector estatal de China superó los 48 millones de millones de yuanes, o alrededor de 6,6 millones de millones de dólares en el 2022
Para las empresas tecnológicas estadounidenses en China, no hay vuelta de hoja. Y la hoja es el Documento 79.
La directiva del Gobierno chino del 2022 amplía una campaña que está empujando a la tecnología estadounidense fuera del país, un esfuerzo al que algunos se refieren como "Borrar EEUU", de acuerdo con información publicada por The Wall Street Journal.
El Documento 79 era tan delicado que a los funcionarios y ejecutivos de alto rango sólo se les mostró la orden y no se les permitió hacer copias, dijeron personas familiarizadas con el asunto. Requiere que las empresas paraestatales de los sectores financiero, energético y otros reemplacen el software extranjero en sus sistemas de informática para el 2027.
Los gigantes tecnológicos estadounidenses prosperaron mucho tiempo en China mientras conectaban el meteórico ascenso industrial del país con computadoras, sistemas operativos y software. Los líderes chinos quieren romper esa relación, impulsados por un brío por la autosuficiencia y preocupaciones sobre la seguridad del país a largo plazo.
Los primeros blancos fueron los fabricantes de hardware. Dell, International Business Machines y Cisco Systems han visto gran parte de su equipo ser gradualmente reemplazado por productos de competidores chinos.
El Documento 79, llamado así por la numeración en el papel, está dirigido a empresas que proporcionan el software, que permite operaciones comerciales diarias desde herramientas básicas de oficina hasta el manejo de la cadena de suministro. Empresas como Microsoft y Oracle están perdiendo terreno en este campo, uno de los últimos bastiones de rentabilidad de la tecnología extranjera en el país.
El esfuerzo es sólo una salva de un esfuerzo de un año por parte del líder chino Xi Jinping para lograr la autosuficiencia en todo, desde tecnología crítica como semiconductores y aviones de combate hasta la producción de granos y semillas oleaginosas. La estrategia más amplia es hacer que China sea menos dependiente de Occidente para obtener alimentos, materias primas y energía y, en cambio, centrarse en las cadenas de suministro nacionales.
Los funcionarios de Beijing emitieron el Documento 79 en septiembre del 2022, mientras Estados Unidos incrementaba las restricciones a la exportación de chips y las sanciones a las empresas tecnológicas chinas. Exige que las empresas paraestatales proporcionen actualizaciones trimestrales sobre su progreso en la sustitución del software extranjero utilizado para el correo electrónico, los recursos humanos y la administración por alternativas chinas.
La directiva provino de la agencia que supervisa el enorme sector empresarial paraestatal del país, un grupo que incluye a más de 60 de las 100 empresas cotizadas más grandes de China.
Esa agencia, la Comisión de Administración y Supervisión de Activos de Propiedad del Estado, y el gabinete nacional del país, el Consejo de Estado, no respondieron a solicitudes de comentarios.
El gasto del sector estatal de China superó los 48 millones de millones de yuanes, o alrededor de 6.6 millones de millones de dólares en el 2022. La directiva aprovecha ese poder adquisitivo para apoyar a las empresas tecnológicas chinas, que a su vez pueden mejorar sus productos y reducir la brecha tecnológica con sus rivales estadounidenses.
Las empresas paraestatales han aumentado obedientemente sus compras de marcas nacionales, incluso si los sustitutos chinos a veces no son tan buenos, arroja una revisión de datos y documentos de adquisiciones por The Wall Street Journal, y personas familiarizadas con el asunto. Entre los compradores figuran bancos, corredurías financieras y servicios públicos como el sistema postal.
El esfuerzo a favor de tecnología local se conoce como "Xinchuang", que más o menos se traduce como "innovación de informática" con una referencia a tecnología que es segura y confiable. La política ha ganado urgencia en medio de una creciente guerra tecnológica y comercial con Washington, que ha excluido a muchas entidades chinas de las tecnologías estadounidenses.
Menos pedidos
Durante la última década, Xi ha enfatizado repetidamente la innovación tecnológica y el uso de tecnología local confiable en los departamentos gubernamentales y la industria.
A medida que China se centró en reemplazar el hardware, los ingresos de IBM en China han disminuido constantemente. Redujo sus operaciones de investigación sobre China en Beijing en el 2021, más de 20 años después de su apertura.
Cisco, que alguna vez fue una potencia tecnológica en China, dijo en el 2019 que estaba perdiendo pedidos en el país a proveedores locales debido a las compras nacionalistas. La participación de mercado de Dell, fabricante estadounidense de PCs, en China se redujo casi a la mitad en los últimos cinco años, al 8%, reporta Canalys, una empresa de investigación.
Hewlett Packard Enterprise, que fabrica servidores, almacenamiento y redes, obtuvo el 14,1% de sus ingresos de China en el 2018, según estimaciones del proveedor de bases de datos FactSet. Para el 2023, esa cifra había caído al 4%.
En mayo, H-P-E dijo que vendería su participación del 49% en su empresa conjunta china.
En software, Adobe; Cloud Software Group, matriz de Citrix; y Salesforce han retirado o reducido sus operaciones directas en el país en los últimos dos años.
Microsoft, el mayor proveedor de software del mundo, históricamente dominó los sistemas operativos computacionales en China. Una encuesta de Morgan Stanley entre 135 directores de informática en China encontró que muchos esperaban que la cantidad de computadoras con el sistema operativo Windows de Microsoft en sus empresas cayera en los próximos tres años. Anticipaban que UOS, basado en Linux, un esfuerzo codirigido por una empresa paraestatal, saliera beneficiado.
A lo local
Un cambio hacia alojar y manejar datos en servidores en la nube en lugar de servidores locales también ha permitido a las empresas chinas reducir la brecha. Oracle, IBM y Microsoft dominaron el mercado de software de bases de datos en China en el 2010. Desde entonces, empresas chinas, incluyendo a Alibaba y Huawei, han creado sus propios productos de manejo de bases de datos para reemplazar la tecnología estadounidense.
Los bancos, firmas de corretaje y aseguradoras de China han acelerado la adquisición de bases de datos locales, dijo Yang Bing, director ejecutivo de la compañía china de bases de datos OceanBase, en una conferencia en Beijing en noviembre. OceanBase, desarrollado por Alibaba y su filial de tecnología financiera Ant Group, reemplazó las bases de datos Oracle en Alibaba y Ant en el 2016.
Yonyou Network Technology, una empresa que cotiza en Shanghai y tiene un valor de mercado de 6 mil millones de dólares, ofrece sistemas para administrar los recursos humanos, el inventario y las finanzas de las empresas. Para el 2021, Yonyou se había convertido en el actor más importante del mercado, con una participación del 40%.
Con información de The Wall Street Journal.
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