En días pasados les he venido platicando del preocupante derribo de varios aviones de combate rusos por parte de las fuerzas de defensa ucranianas, destacándose la destrucción del avión de alerta temprana y control aéreo A-50U, de los cazabombarderos Su-34 y del caza de superioridad aérea Su-35.
El avión que más pérdidas ha registrado es el Su-34 debido a sus propias características que lo hacen un avión menos ágil en comparación con el Su-35; pero quizá la pérdida más significativa sea la de los dos AWACS A-50U, pues además de ser las aeronaves más costosas de todas las derribadas hasta el día de hoy por Ucrania, también es muy útil e importante para la fuerza aérea rusa, además de que existen muy pocas de ellas.
También hace días les comenté del uso intensivo del Su-57 por parte de la fuerza aérea rusa para minimizar las pérdidas de aeronaves a manos de las fuerzas de defensa aérea ucranianas, pero, sobre todo, para destruir efectivamente los sistemas de defensa aérea en poder de las fuerzas armadas ucranianas, destacándose sobre todo los complejos antiaéreos modelo Patriot de fabricación estadounidense, pues este ha sido el principal responsable del derribo de las aeronaves rusas antes mencionadas.
Entonces les comentaba que el Su-57 tenía todo lo necesario para barrer por completo con todos los complejos antiaéreos en poder de ucrania, porque debido a su capacidad furtiva, así como a su poderoso radar y sensores integrados en red, era posible destruir toda la defensa antiaérea ucraniana sin sufrir un derribo más para la fuerza aérea rusa.
Esto es así porque el potente radar de barrido electrónico que integra el Su-57 le permite rastrear objetivos a distancias muy grandes, cercana a los 400 kilómetros, además de poseer la capacidad de detectar radares en tierra, ya sean de alerta temprana, o de sistemas antiaéreos, como los que integran los complejos Patriot. El Su-57 puede detectar la presencia de sistemas antiaéreos avanzados mucho antes que estos lo detecten a él, pues, como acabo de mencionar, su radar tiene un alcance cercano a los 400 kilómetros de cobertura, mucho más allá del alcance que tiene el radar del sistema antiaéreo Patriot. Pero además de poseer esta ventaja el Su-57 con respecto al Patriot, también es imposible de detectar por parte de éste, pues el complejo Patriot es incapaz de detectar objetivos furtivos, tal como es el caso de los potentes aviones de combate rusos Su-57.
Supongo que también recordarán que les platiqué que la OTAN había desplegado aviones furtivos F-35 sobre los cielos de ucrania para intentar detectar las defensas antiaéreas rusas desplegadas en las regiones recientemente anexionadas a Rusia, tal como Rusia lo está haciendo ahora mismo con sus potentes aviones de quinta generación plus Su-57 para detectar la ubicación exacta de los complejos Patriot para su posterior destrucción.
Es así como rusia ha decidido hacer un uso más intensivo del Su-57 sobre los cielos de ucrania, y de la misma Rusia, para destruir definitivamente la defensa aérea ucraniana, con énfasis en los complejos Patriot, ya tanto para eliminar la amenaza existente, como para vengar la destrucción de las aeronaves de combate rusas antes mencionadas.
Por otro lado, si bien el utilizar el Su-57 representa un riesgo inherente para rusia al haber una pequeña posibilidad de que sea derribado y sea capturado por las fuerzas armadas ucranianas, con su posterior traslado a EEUU, aun así, su utilización se hace absolutamente necesaria; por lo tanto, rusia se decidió a utilizarlo de manera más intensiva, exponiéndolo así aún más de lo que ya lo hacía. No obstante, si bien el Su-57 es utilizado actualmente extensivamente en ucrania en misiones de combate, realmente este no entra en la zona de peligro, sino que su misión se reduce a ubicar la posición exacta de las baterías antiaéreas en poder del ejército ucraniano, ubicación que es enviada inmediatamente a los aviones cazabombarderos Su-34 y al avión de superioridad aérea Su-35 para que estos procedan a la destrucción de los complejos Patriot utilizando misiles anti radiación, o anti radar, de largo alcance. Es decir, el Su-57 es el que dirige en realidad los misiles hasta sus objetivos, mientras que los Su-34 y Su-35 solo los lanzan, solo que los lanzan desde una distancia segura y antes de ser detectados por los sistemas antiaéreos porque el Su-57 previamente ya les dio su ubicación exacta.
Por otro lado, como ya les había mencionado desde el inicio del conflicto, en realidad son los militares y especialistas de la OTAN los que operan estos complejos antiaéreos supuestamente en poder de ucrania; digo supuestamente porque en realidad siguen siendo propiedad de los países occidentales, pues no solo no son transferidos a las fuerzas armadas ucranianas, sino que el personal que los opera y les da mantenimiento siguen siendo los mismos especialistas de la OTAN, es decir, de los diversos países que los desplazan hasta suelo ucraniano. Eso de decir que son transferidos a ucrania es una vil mentira porque en realidad siguen siendo operados y mantenidos por los países occidentales que supuestamente los transfirieron previamente a las fuerzas armadas de ucrania; de eso es plenamente consciente Rusia, de ahí el por qué era una prioridad destruir estos sistemas antiaéreos occidentales desplazados a suelo ucraniano.
Pues bien, no solo han sido destruidos ya muchos de ellos, sino que también los especialistas y militares occidentales que los operaban fueron eliminados, a tal grado que el día de ayer durante la destrucción de dos baterías del sistema Pagtriot también se eliminaron a más de 30 militares occidentales que los operaban.
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