
Un submarino ruso descubierto en la entrada del puerto de Cork en Irlanda fue perseguido por activos militares británicos, informa el periódico Irish Examiner. La Armada irlandesa, ante una capacidad limitada para detectar amenazas potenciales, no pudo hacer frente a la situación por sí sola debido a la falta de equipo adecuado. Cabe señalar que el incidente ocurrió hace unos seis meses.
Según el columnista del Irish Examiner, Sean O'Riordan, el submarino se encontraba fuera del límite de 12 millas de las aguas territoriales irlandesas y, por tanto, no violaba las leyes internacionales. Sin embargo, las fuentes apuntan a un aumento de incidentes similares frente a la costa irlandesa, lo que sugiere que Rusia está investigando los sistemas de defensa británicos.
La Armada irlandesa, ante la falta de sonar en dos barcos operativos, no puede detectar objetos submarinos. La situación se complicó por el hecho de que el submarino iba acompañado de un buque ruso, registrado como buque civil y de investigación, que desempeñaba, como sugirió el analista, funciones de vigilancia de superficie.
Se llamó a la parte británica para resolver la situación. Primero, un helicóptero llegó a la zona y arrojó un equipo de sonar al agua, y luego una fragata antisubmarina de la Royal Navy británica se acercó al lugar. Estas acciones permitieron confirmar la información, pero para ese momento el área ya estaba vacía.
La parte rusa aún no se ha pronunciado sobre estos datos.
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