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miércoles, 2 de mayo de 2018

El ciclo de la mentira

por Thierry Meyssan

Cuando las potencias occidentales quieren condenar a alguien, le atribuyen todo tipo de crímenes hasta ponerse en posición de sentenciarlo. No les importan la Verdad ni la Justicia, sólo su propio poderío. Al referirse a la acusación sobre el supuesto uso de armas químicas en Siria, Thierry Meyssan recuerda que, aunque esa acusación tiene sólo unos años, la designación de Siria como culpable ya cuenta más de 2 milenios.



Las potencias occidentales sostienen que una «guerra civil» se inició en Siria, en 2011. Pero en 2003, el Congreso de Estados Unidos ya adoptaba una declaración de guerra contra Siria y el Líbano (la Syria Accountability and Lebanese Sovereignty Restoration Act [1], o sea la Ley sobre la Responsabilidad de Siria y la Restauración de la Soberanía Libanesa), ley que el presidente George W. Bush firmó aquel mismo año.

Después del fallido intento del secretario de Estado Colin Powell, quien trató de convertir la Liga Árabe en un tribunal regional –durante la cumbre de Túnez, en 2004–, la agresión occidental se inició con el asesinato del ex primer ministro libanés Rafic Hariri, en 2005.

El entonces embajador de Estados Unidos en Beirut, Jeffrey Feltman –quien muy probablemente organizó personalmente el crimen–, acusó de inmediato a los presidentes de Siria, Bachar al-Assad, y del Líbano, Emile Lahoud. La ONU envió una misión investigadora, luego varios ejecutivos de la ONU y del Líbano crearon un seudo Tribunal Internacional, que nunca fue ratificado por la Asamblea General de la ONU, ni por el parlamento libanés.

Desde el momento mismo de su creación, ese tribunal contó con testimonios y pruebas convincentes. Los dos presidentes se vieron internacionalmente marginados, varios generales fueron arrestados por la ONU y mantenidos en la cárcel durante años, sin ser ni siquiera inculpados. Pero, con el tiempo, se descubrió que los testigos eran falsos, las pruebas perdieron todo valor y la acusación acabó desmoronándose. Hubo que liberar a los generales encarcelados… y presentarles excusas. Bachar al-Assad y Emile Lahoud volvieron a ser personalidades presentables.

Trece años después, el estadounidense Jeffrey Feltman ocupa el segundo cargo más importante en la ONU y el tema cotidiano es el supuesto ataque químico de la Ghouta. Como antes, hay testigos –los “humanitarios” White Helmets (Cascos Blancos)– y también pruebas supuestamente convincentes –fotos y videos, captados por los mismos Cascos Blancos. El culpable es, como de costumbre, el presidente sirio Assad. La acusación de hoy ha sido cuidadosamente preparada mediante una serie de rumores, desde 2013. Sin esperar que la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) verificara los hechos, las potencias occidentales se erigen en juez y verdugo, condenan a Siria y la bombardean.

El problema es que hoy en día Rusia se ha convertido nuevamente en una superpotencia capaz de medirse de igual a igual con Estados Unidos y está exigiendo que se respeten las normas y procedimientos internacionalmente reconocidos y el envío a Damasco de una misión de la OPAQ. Rusia acaba incluso de llevar a La Haya, sede de la OPAQ, 17 testigos presenciales del falso ataque químico, testigos que revelaron la manipulación montada por los Cascos Blancos [2].

¿Cómo reaccionaron los 17 países de la alianza occidental presentes? Se negaron a escuchar a los testigos oculares y a confrontarlos a los Cascos Blancos.

Esos países publicaron un breve comunicado, donde denuncian lo que llaman el «show ruso» [3]. Olvidando que ya habían condenado y castigado a Siria, afirman en ese documento que la presentación de los testigos oculares afecta la responsabilidad de la investigación de la OPAQ y argumentan que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya confirmó el ataque químico y que cuestionarla sería una indecencia. Y, por supuesto, llaman a Rusia a respetar el Derecho Internacional… que ellos mismos violan constantemente.

Pero hay además varios problemas:
la declaración de la OMS viola las prerrogativas de esa organización,
está redactada en condicional,
no se basa en informes de sus funcionarios sino únicamente en las afirmaciones de varias ONGs asociadas que a su vez reportan… las acusaciones de los Cascos Blancos [4].

Hace 2 000 años que Occidente brama «Carthago delenda est!» (¡Hay que destruir Cartago!) [5] sin que nadie sepa a ciencia cierta lo que se reprochaba a aquella especie de sucursal comercial siria en Túnez. Ese siniestro eslogan se ha convertido en un reflejo en Occidente.

La sabiduría popular afirma en todas partes que «El más fuerte siempre tiene la razón». Esa moraleja se repite tanto en el Panchatantra indio como en las fábulas del griego Esopo, del francés Jean de La Fontaine y del ruso Ivan Krylov, aunque quizás proviene de Ahikar, el conocido sabio sirio de la Antigüedad.

Pero sucede que, desde el ridículo que hicieron el 14 de abril con su fracasado bombardeo contra Siria, las potencias occidentales ahora son «el más fuerte» sólo cuando de mentir se trata.

jueves, 30 de noviembre de 2017

EEUU prohíbe actividad de RT en su territorio

Congreso de EEUU le quita a RT sus credenciales de prensa



La Cámara de Representantes del Congreso de Estados Unidos ha suspendido este miércoles las credenciales de prensa de la cadena rusa Russia Today (RT).

La sala de prensa de la Cámara Baja ha tomado esa decisión luego de que RT se incluyera en la estadounidense Ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA, en inglés).

“El comité ejecutivo de la oficina de Corresponsales de Radio y Televisión en el Congreso ejerció su autoridad, tal cual se la otorgan las leyes de la Cámara y del Senado, para retirar las credenciales de prensa de la cadena RT por votación unánime realizada el día 21 de noviembre”, se lee en una misiva dirigida al director general de RT, Mijail Solodovnikov.

En la misiva se recuerda que, según las normativas de la oficina de prensa, no se permiten a aquellos medios considerados agentes o empleados de un Gobierno extranjero o sus representantes recibir credencial para desempeñar tareas en el Congreso de Estados Unidos.

El comité ejecutivo de la oficina de Corresponsales de Radio y Televisión en el Congreso ejerció su autoridad, tal cual se la otorgan las leyes de la Cámara y del Senado, para retirar las credenciales de prensa de la cadena RT por votación unánime realizada el día 21 de noviembre", se lee en una misiva del Congreso estadounidense dirigida al director general de la cadena rusa RT, Mijail Solodovnikov.

“Las acreditaciones de prensa no se pueden otorgar a ningún solicitante empleado por cualquier Gobierno extranjero ni por un representante del mismo”, se lee en la carta enviada por el jefe de la sala de prensa de la Cámara Baja del Congreso de EE.UU., Craig Caplan.

En los últimos meses, los medios de comunicación rusos en EE.UU. se encuentran bajo fuertes presiones en parte por las acusaciones de Washington sobre la supuesta injerencia de Rusia en las pasadas elecciones presidenciales de EE.UU., que terminaron en la victoria del ya presidente Donald Trump.

En una medida recíproca, el Parlamento de Rusia ha advertido que algunos medios internacionales, entre ellos estadounidenses, podrían ser declarados ‘agentes extranjeros’ y obligados a declarar regularmente los detalles completos de su financiamiento y su personal.

http://www.hispantv.com/noticias/ee-uu-/361070/credenciales-rt-russia-today-congreso-extranjero

lunes, 9 de octubre de 2017

Rusia amenaza a EEUU con represalias si sanciona al canal RT



La Cancillería rusa advierte que tomará medidas de represalia contra los medios estadounidenses, si EE.UU. sigue presionando al canal RT u otros medios rusos.

“Todo lo que se haga en relación a RT (Russia Today) en territorio estadounidense, después de que lo calificáramos como una limitación de sus actividades, lo podemos hacer nosotros contra los medios y periodistas de EE.UU. en Rusia”, ha enfatizado este domingo la portavoz del Ministerio ruso de Asuntos Exteriores, María Zajarova.

Ha precisado también que, en caso de tomar represalias, Moscú impulsará sus medidas contra los medios de comunicaciones estadounidenses sin hacer distinciones entre medios públicos, aquellos que reciben alguna clase de financiación estatal o los que son totalmente privados.

Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, ha denunciado que en las últimas semanas numerosos medios rusos han sido expuestos a “una presión sin precedentes” que “obstaculiza considerablemente sus operaciones en varios países occidentales, incluido Estados Unidos”.

Todo lo que se haga en relación a RT (Russia Today) en territorio estadounidense, después de que lo calificáramos como una limitación de sus actividades, lo podemos hacer nosotros contra los medios y periodistas de EE.UU. en Rusia”, advierte la portavoz del Ministerio ruso de Asuntos Exteriores, María Zajarova.

En este sentido, Peskov recuerda que la represión contra los medios de comunicación rusos, en particular contra la cadena estatal de televisión RT y la agencia de noticias Sputnik, se tipifica como violaciones a la libertad de expresión y de prensa.

Ante este panorama, en línea con Zajarova, el vocero de la Presidencia rusa ha subrayado que de producirse cualquier otro acoso o más violaciones contra los derechos de los medios rusos, no se puede descartar que “se tomarán medidas basadas en el principio de reciprocidad”.

A principios de septiembre, el Departamento de Justicia de EE.UU. obligó al canal RT a inscribirse como agente extranjero, aunque la Ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA, por sus siglas en inglés) no está destinada a los medios de comunicación. Además, RT fue eliminado del paquete de anuncios premium en YouTube en el marco del servicio Google Preferred, lo que se observa como un movimiento para expulsarlo del mercado estadounidense.

La directora del canal RT, Margarita Simonián, aseguró la pasada semana que la compañía que dirige dejará de emitir en Estados Unidos si le obligan a registrarse como agente extranjero, dado que limitaría mucho su actividad.

http://www.hispantv.com/noticias/rusia/355840/eeuu-russia-today-sputnik-zakharova-represalia

martes, 11 de julio de 2017

EL DIABÓLICO NEGOCIO DE LAS FIRMAS MUNDIALES DE RELACIONES PÚBLICAS



Artículo escrito por Peter Phillips en Project Censored.

La expansión de las empresas de Relaciones Públicas y Propaganda (PRP) dentro de los sistemas de noticias en el mundo actual, ha dado lugar a una forma deliberada de gestión y manejo de las noticias. El mantenimiento continuo de los noticieros diarios, requiere un suministro constante y siempre entretenido de eventos estimulantes y noticias de última hora. Los medios corporativos dependen cada vez más de varias agencias gubernamentales y firmas de PRP como fuentes de dichas noticias.

La industria del PRP ha experimentado un fenomenal crecimiento desde 2001.

En 2015, tres grandes empresas de relaciones públicas, Omnicom, WPP e Interpublic Group, empleaban a 214.000 personas en 170 países, recaudando 35.000 millones de dólares en ingresos combinados.

Estas empresas no sólo controlan grandes volúmenes de riqueza, sino que también poseen una red de conexiones en poderosas instituciones internacionales con vínculos directos con los gobiernos nacionales, corporaciones multinacionales, órganos de formulación de políticas mundiales y medios corporativos.

En su libro “La Práctica de las Relaciones Públicas”, Fraser P. Seitel definió las relaciones públicas como “ayudar a una organización y a su público a adaptarse mutuamente”.

La propaganda puede definirse como la diseminación de ideas e información con el propósito de inducir o intensificar comportamientos o actitudes específicas.



Tanto las empresas de Relaciones Públicas como la propaganda buscan cambiar las conductas y las ideas de las masas, para que apoyen las agendas de las instituciones públicas y privadas. Como Douglas Kellner y otros investigadores han documentado, desde el 11 de septiembre las empresas de relaciones públicas han contribuido a aumentar los niveles de propaganda de los medios de comunicación.

Consideremos el caso del Grupo Rendon, una de las principales firmas de relaciones públicas que apoyó los esfuerzos de propaganda estadounidense durante las recientes guerras.

En la década de 1980, produjo propaganda de relaciones públicas para el derrocamiento del presidente de Panamá, Manuel Noriega. El Grupo Rendon también moldeó el apoyo internacional para la primera Guerra del Golfo, y en la década de 1990 creó el Congreso Nacional Iraquí.

El Grupo Rendon proporcionó las imágenes que movilizaron el apoyo público para una guerra permanente contra el terror, incluyendo las noticias falsas sobre el derrumbamiento de la estatua de Saddam Hussein en Bagdad, el heroico rescate de la soldado Jessica Lynch y los dramáticos cuentos de las armas de destrucción masiva iraquíes. Como James Bamford informó en un artículo publicado en 2005 en Rolling Stone, los documentos del Pentágono muestran treinta y cinco contratos con Rendon entre 2000 y 2004, por un valor total de entre 50 y 100 millones de dólares.



Las firmas de PRP han surgido como orquestadoras de información y noticias mundiales.

El mundo de hoy se enfrenta a un imperio militar-industrial-mediático, apoyado por las firmas de PRP, que es tan poderoso y complejo, que la verdad está mayormente ausente de las noticias o en todo caso, se reporta sólo en segmentos desconectados con poco contexto histórico.

A fines de 1999, Ben Bagdikian, autor de Media Monopoly y ex editor del Washington Post, estimaba que dos tercios de todas las noticias tenían su origen en firmas de relaciones públicas; En 2003, un artículo del Guardian estimó de manera conservadora que entre el 50 y el 80% de las noticias y las historias de negocios eran creadas por empresas de relaciones públicas.

El resultado de ello son noticias gestionadas por los gobiernos, las corporaciones y las firmas de PRP, a menudo entrelazados todos ellos entre sí, incluyendo tanto la publicación de historias específicas destinadas a generar apoyo público hacia cualquiero cosa, como la deliberada no cobertura de noticias que puedan socavar las metas e intereses de las élites capitalistas.



Las firmas de PRP ofrecen una variedad de servicios a las principales corporaciones e instituciones de todo el mundo. La mejora de la marca y las ventas son, sin duda, sus servicios clave.

Sin embargo, estas firmas ofrecen mucho más, incluyendo investigación y gestión de crisis para corporaciones y gobiernos, campañas de información pública, diseño web y promociones, y colocación de medios corporativos.

Hill & Knowton de WPP se enorgullece de presumir en su sitio web, de que prestan servicios al 50% de las empresas incluídas en el Fortune Global 500, a través de sus oficinas ubicadas en cuarenta países.

Junto con Fleishman y Hillard de Omnicom, Hill & Knowlton han sido las principales firmas de PRP que han trabajado con Monsanto para proteger su marca Roundup, que contiene el herbicida glifosato.

Roundup es el herbicida más utilizado en el mundo, vendido en más de 130 países, pero la Organización Mundial de la Salud declaró recientemente que el glifosato es un carcinógeno humano. A medida que los países comienzan a restringir su uso, las empresas PRP se preparan para proteger los beneficios de Monsanto.

Hill & Knowton de WPP también es bien conocida por su participación temprana en el Consejo para la Investigación del Tabaco (CTR), originalmente establecido en 1954 para contrarrestar el informe del Reader’s Digest de 1952, que vinculaba el cáncer con el tabaquismo. En 1993, el Wall Street Journal describió el CTR como “la campaña de desinformación más larga en la historia de los negocios de Estados Unidos” (AM Freedman y LP Cohen, “Smoke and Mirrors: How Cigarette Makers Journal, 11 de febrero de 1993.)



Fueron Burson-Marsteller de WPP quienes crearon la coalición Global Climate Coalition (GCC), coalición global del Clima, dedicados básicamente a negar los efectos del calentamiento global y las políticas contra la emisión de gases invernadero. De 1989 a 2001, el CCG ayudó a las industrias del petróleo y del automóvil a minimizar los peligros del calentamiento global. Los primeros miembros de la coalición fueron Amoco, American Petroleum Institute, Chevron, Chrysler, Exxon, Ford, GM, Shell y Texaco.

De 2007 a 2015 el gobierno federal de los Estados Unidos gastó más de 4 mil millones de dólares en servicios de PRP.

Estados Unidos emplea a 3.092 funcionarios de relaciones públicas en 139 agencias. Unos 2200 millones de dólares adicionales derivan a firmas externas para realizar Relaciones Públicas y Propaganda, encuestas, investigación y consultoría de mercado.

Las mejores firmas de PRP del mundo cosecharon millones de dólares en 2014 incluyendo Laughlin, Marinaccio & Owens ($ 87.98 M -millones de dólares-), WPP-Young & Rubicam Inc. ($ 57.5M), WPP-Ogilvy Relaciones Públicas ($ 47.93M), Omnicon-FleishmanHillard ($ 42.4 M), y Gallup ($ 42.0M). Burson-Marsteller de WPP ganó un contrato de 4.6 millones de dólares con el Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos en 2005, para desarrollar una conciencia pública y educar a la población para un gran desastre, o un gran ataque terrorista en Washington DC.

Antes de la primera guerra del Golfo, Hill & Knowlton de WPP, nos ofrecieron un espectáculo falso de propaganda en las noticias.



Fueron contratados por “Ciudadanos por un Kuwait Libre” y finalmente recibieron casi 10.8 millones de dólares para llevar a cabo una de las campañas de relaciones públicas más efectivas de la historia. Hill & Knowlton ayudó a crear una indignación nacional contra Irak al dar a conocer los horribles acontecimientos supuestamente causados ​​por soldados iraquíes durante la invasión de Kuwait por parte del Iraq de Sadda Hussein.

En testimonio ante el Caucus de Derechos Humanos de la Cámara de Representantes, una joven llamada Nayirah declaró que vio a “soldados iraquíes entrando en el hospital de Kuwait con armas de fuego, y entrar en la habitación donde había 15 bebés en incubadoras. Declaró que sacaron a los bebés de las incubadoras, se llevaron las incubadoras y dejaron a los bebés en el suelo frío para que murieran”.

Lo que no se le dijo al público era que Nayirah era la hija del embajador de Kuwait en Estados Unidos y que su actuación estaba coordinada por la Casa Blanca y coreografiada por la empresa de relaciones públicas Hill & Knowlton en nombre del gobierno kuwaití.

Como reportó Johan Carlisle, el ex funcionario de la CIA, Robert T. Crowley, quien servía de enlace entre la agencia y las firmas de relaciones públicas, reconoció que “las oficinas de Hill & Knowlton en el extranjero…eran tapaderas perfectas para la CIA.

A diferencia de otros trabajos de cobertura, ser un especialista en relaciones públicas no requiere capacitación técnica por parte de oficiales de la CIA.

“Además, Crowley admitió que la CIA utilizó sus conexiones de Hill & Knowlton para publicar comunicados de prensa y hacer contactos con los medios…los empleados de Hill & Knowlton, a través de su pequeña oficina de Washington y desde otros lugares, distribuyeron este material a través de los activos de la CIA trabajando en los medios de comunicación de Estados Unidos”.



Una guerra global contra el terrorismo requiere de una justificación ideológica continua, dirigida a la masa de personas que instintivamente están en favor de la paz.

Las firmas de Relaciones Públicas y Propaganda, proporcionan una racionalización continua para justificar la guerra, sirviendo a las actividades de la propaganda del gobierno, a los contratistas militares, generando películas pro-bélicas de Hollywood, ayudando a la comercialización de juguetes bélicos, dibujos animados y productos relacionados.

Las técnicas para vender una marca comercial cualquiera, son esencialmente las mismas que se usan para hacer márketing para venderle una guerra al público.

Las empresas PRP producen anuncios creativos, visualmente estimulantes y emotivos que ponen de relieve a familias con hijos amorosos en peligro por culpa de los malos, protegidos por las autoridades oficiales, incluyendo las agencias de seguridad nacional, la policía o el personal militar: “Para llegar a ti, tendrían que pasar por encima de nosotros” , promocionó al narrador de “America’s Navy-the Shield”, producido por la firma de publicidad Campbell Ewald, que se emitió por primera vez en CBS durante el partido de Fútbol Americano de la marina del año 2014.



En mayo de 2015, el Navy Times informó de que la Marina había adjudicado su contrato de reclutamiento, “inicialmente valorado en 84,4 millones de dólares por año” a la firma neoyorquina Young & Rubicam.

Las tres grandes firmas globales de PRP son contribuyentes clave a la hegemonía global del capitalismo.

Las firmas de PRP y sus socios corporativos de los medios de comunicación ayudan a corporaciones, gobiernos y organizaciones no gubernamentales en un ataque ideológico incesante y en una “pacificación de las mentes” de las masas alrededor del mundo.

El mensaje general es la adquisición continua de productos materiales y el consumo, el deseo de una vida de lujo, el miedo a los demás, incluidos los terroristas, los criminales y los pueblos amenazadores, el apoyo a los estados policiales, la aceptación de una guerra permanente contra el terrorismo y la equiparación entre las empresas privadas y la gobernabilidad democrática. Esto es lo que Noam Chomsky llamó “ingeniería de la opinión y desfile de enemigos” (Media Control, Seven Stories Press, 2002).



La industria del PRP está altamente concentrada y es totalmente global.

Con 35.000 millones de dólares en ingresos anuales, las tres grandes firmas de PRP son componentes clave de la clase capitalista transnacional.

El principal objetivo de la industria PRP es la promoción del crecimiento del capital a través del control psicológico hegomónico de los deseos, emociones, creencias y valores humanos.
Las empresas PRP hacen esto manipulando los pensamientos y sentimientos de los seres humanos en todo el mundo.

De muchas maneras, las empresas de PRP son el motor ideológico del capitalismo, tanto por su influencia masiva en los medios corporativos mundiales como por su creciente papel en la propaganda de los gobiernos nacionales, incluidas las operaciones psicológicas en apoyo de una guerra permanente contra el terrorismo.



Quizá los movimientos democráticos puedan ofrecer alguna esperanza para el futuro.

Tomar conciencia de que existe el lado oscuro de la industria de la Relaciones Públicas y la Propaganda y su irrestricto poder de deformar las mentes es un primer paso importante.

Entre algunas medidas positivas adoptadas recientemente por parte de activistas para limitar el poder del PRP, cabe destacar que Quebec se ha convertido en una de las primeras regiones en prohibir la publicidad comercial dirigida a niños menores de 13 años. De hecho, tres generaciones de personas en Cuba han crecido sin Publicidad en sus vidas. Un grupo de estudiantes de posgrado de la Universidad de La Habana simplemente se rió cuando les pregunté hace cinco años si alguna vez habían deseado comerse un “Happy Meal” (menú infantil de McDonald’s). A ellos les parecía absurdo incluso considerar la idea.

También nosotros necesitamos entender la absurdidad de la industria del PRP, y movernos para eliminar su influencia de nuestras vidas, nuestras culturas y nuestro mundo.

Peter Phillips es Profesor de Sociología Política en la Universidad Estatal de Somona.

FUENTE: https://elrobotpescador.com/2017/07/11/el-diabolico-negocio-de-las-firmas-mundiales-de-relaciones-publicas/

Fuente: http://projectcensored.org/propaganda-fake-news-media-lies/

jueves, 6 de julio de 2017

Donald Trump ante el «Cuarto Poder»

por Thierry Meyssan

Al arrogarse el título de «Cuarto Poder», la prensa estadounidense se sitúa en un plano de igualdad con los 3 poderes democráticos reconocidos, a pesar de que los medios de prensa no gozan de ningún tipo de legitimidad otorgada por el Pueblo. Tanto en Estados Unidos como en el extranjero, esa prensa está desarrollando una gran campaña contra el presidente Trump, para desacreditarlo y provocar su destitución. Esa campaña comenzó la noche misma de la elección del actual presidente, o sea mucho antes de su llegada a la Casa Blanca, y está teniendo gran eco entre los electores favorables al Partido Demócrata y en los países aliados de Washington, donde la población está convencida de que el actual presidente de Estados Unidos no está en su sano juicio. Pero los electores que votaron por Donald Trump resisten a esa gigantesca campaña mientras que el ahora presidente logra luchar eficazmente contra la pobreza.



Se mantiene la campaña internacional de prensa para desestabilizar al presidente Trump. La máquina de injuriar que David Brock armó durante la etapa de transición entre la administración saliente de Barack Obama y la de Donald Trump [1] resalta cada vez que puede el carácter apresurado y la frecuente grosería de los tweets presidenciales. La Entente de medios difusión creada por la misteriosa ONG First Draft [2] repite incansablemente que la justicia está investigando presuntos vínculos entre el equipo de campaña del ahora presidente y los tenebrosos complots que se atribuyen al Kremlin.

Un estudio del profesor Thomas E. Patterson, de la Harvard Kennedy School, muestra que la prensa de Estados Unidos, del Reino Unido y de Alemania ya ha citado a Donald Trump el triple de veces que a los anteriores inquilinos de la Casa Blanca y que en los primeros 100 días de su mandato el 80% de los artículos eran claramente desfavorables a él [3].

Durante la campaña del FBI para forzar la renuncia del presidente Nixon [4], la prensa estadounidense se atribuyó el título de «Cuarto Poder», con lo cual implicaba que los propietarios de los medios de difusión tenían más legitimidad que el Pueblo mismo. Lejos de ceder a la presión, Donald Trump, consciente del peligro que representa la alianza entre los medios de difusión y el 98% de altos funcionarios que votaron contra él, declaró «la guerra a la prensa» en su discurso del 22 de enero de 2017, una semana después de su investidura. Por su parte, su consejero especial Steve Bannon declaraba al New York Times que la prensa se ha convertido de hecho en «el nuevo partido de oposición».

Pero lo más interesante es que los electores del actual presidente no le han retirado su confianza.

Recordemos aquí cómo empezó todo. Fue durante el periodo de transición, o sea antes de la investidura de Donald Trump. Una ONG llamada Propaganda or Not? lanzó la idea de que Rusia tenía previsto difundir, durante la campaña electoral estadounidense, una serie de informaciones falsas para torpedear a la candidata demócrata Hillary Clinton y favorecer la elección de Donald Trump. En aquel momento, nosotros subrayamos los vínculos de esa ONG con Madeleine Albright y Zbigniew Brzeziński [5]. La acusación contra Rusia, ampliamente repetida por el Washington Post, incluía una “lista de agentes” del Kremlin, entre los que se hallaba Red Voltaire. Pero nada, absolutamente nada, ha demostrado en ningún momento esta tesis del complot ruso.

Todos han podido comprobar que los argumentos que se esgrimen contra Donald Trump no son solamente los que habitualmente se manejan en la lucha política sino que vienen, evidentemente, del arsenal de la propaganda de guerra [6].

El premio a la mala fe podría otorgársele a la CNN, cuyo tratamiento de ese tema alcanza proporciones francamente obsesivas. CNN se vio incluso obligada a presentar excusas por haber transmitido un reportaje donde acusaba al banquero Anthony Scaramucci, estrechamente vinculado a Trump, de estar indirectamente a sueldo de Moscú. Pero CNN se encontró esta vez con la horma de su zapato porque Scaramucci es lo suficientemente rico como para darse el lujo de llevar a ese canal de televisión ante los tribunales por haberlo difamado con la transmisión de una acusación completamente inventada. Así que CNN tuvo que presentar excusas y los 3 periodistas de su grupo de investigación «dimitieron». 

Posteriormente, el Project Veritas, del periodista James O’Keefe publicó 3 secuencias de videos grabados con cámara oculta [7]. En el primero de esos videos se ve a un supervisor de CNN declarar entre risas en un ascensor que las acusaciones de colusión del presidente Trump con Rusia son sólo «estupideces» que se transmiten «para la audiencia». En el segundo video, un presentador estrella de CNN y ex consejero del presidente Obama reconoce que toda esa historia es completamente absurda y en el tercero un productor de CNN declara que Trumo es un enfermo mental y que sus electores son «estúpidos como la mierda» (sic). 

En respuesta, el presidente Trump colgó en la red un montaje de imágenes de sus tiempos de responsable de la WWE (la Federación estadounidense de lucha, espectáculo muy popular en Estados Unidos) donde él mismo aparece dándole una paliza a su amigo Vince McMahon –esposo de la secretaria de la administración Trump a cargo de las pequeñas empresas–, cuyo rostro es reemplazado por el logo de CNN. El montaje termina con la presentación de un logo modificado de CNN, sigla que se convierte en Fraud News Network, algo así como “Red de Noticias Fraudulentas”.

Todo este episodio nos muestra que en Estados Unidos, Donald Trump no tiene la exclusividad de la grosería y confirma que CNN –que en sólo 2 meses ha abordado la cuestión de la injerencia rusa más de 1 500 veces– no se dedica al periodismo y se burla de la verdad. Esto ya lo sabíamos desde hace tiempo, por haber seguido su tratamiento de los temas de política internacional, pero ahora se descubre que hace lo mismo en materia de política doméstica.

Aunque resulta mucho menos significativa, una nueva polémica ha surgido entre el presidente y los presentadores del programa matinal de MSNBC Morning Joe, que desde hace meses han venido criticando implacablemente al inquilino de la Casa Blanca. Uno de ellos, Joe Scarborough, es un ex abogado y parlamentario por el Estado de La Florida que aboga contra el derecho al aborto y por la disolución de los ministerios «inútiles», que según él son los de Comercio, Educación, Energía y Vivienda. Su compañera, tanto en sentido recto como en sentido figurado, Mika Brzezinski es una simple lectora de teleprompter que apoyaba a Bernie Sanders. En un tweet, el presidente los insultó identificándolos como «Joe el sicópata» y «Mika, la del bajo coeficiente intelectual». Nadie duda que tales calificativos estén cerca de la realidad, pero formularlos así no tiene más objetivo que herir el amor propio de ambos periodistas. En definitiva, los dos presentadores de Morning Joepublicaron en el Washington Post un texto donde ponen en duda la salud mental del presidente.

Mika Brzezinski es la hija del recientemente fallecido Zbigniew Brzezinski, uno de los personajes que manejan desde la sombra la ONG Propaganda or not? anteriormente mencionada.

La grosería de los tweets presidenciales no es un síntoma de locura. Dwight Eisenhower y sobre todo Richard Nixon fueron mucho más obscenos que Donald Trump y no por ello dejaron de ser grandes presidentes.

Trump no es tampoco un individuo impulsivo. En realidad, sobre cada tema, Donald Trump reacciona de inmediato con tweets agresivos. Después, lanza ideas en todos los sentidos, sin vacilar en contradecirse en diferentes declaraciones, y observa detenidamente las reacciones que estas suscitan. Finalmente, luego de haber llegado a crearse una opinión personal, se reúne con la parte adversa y generalmente llega a un acuerdo con ella.

Donald Trump ciertamente no tiene la buena educación puritana de un Barack Obama o una Hillary Clinton. Es más bien portador de la rudeza del Nuevo Mundo. A lo largo de su campaña electoral se presentó siempre como el hombre capaz de poner fin a las innumerables formas de deshonestidad que esa buena educación permite esconder en Washington. Y finalmente fue a él –no a la señora Clinton– a quien los estadounidenses pusieron en la Casa Blanca.

Por supuesto, cada cual está en su derecho de tomar en serio las declaraciones polémicas del presidente, encontrar que algunas son chocantes e ignorar las que dicen lo contrario. Pero no debe confundirse el estilo de Trump con su política. Al contrario, hay que analizar con precisión sus decisiones y sus consecuencias.

Veamos, por ejemplo, su decreto para impedir que entren a Estados Unidos los extranjeros cuya identidad el Departamento de Estado no tiene posibilidades de verificar.

Se observó que la población de los 7 países a cuyos ciudadanos se limitaba el acceso a Estados Unidos es mayoritariamente musulmana. De inmediato se vinculó ese factor a algunas declaraciones que el presidente había hecho durante su campaña electoral y se completó así el proceso de construcción del mito sobre un Trump racista. Se orquestaron una serie de procedimientos judiciales para obtener la anulación del «decreto islamófobo», hasta que la Corte Suprema confirmó que la medida era legal. Ante ese veredicto, se decidió pasar la página afirmando que la Corte Suprema se había pronunciado sobre una segunda versión del decreto que incluía una serie de concesiones. Y es cierto, sólo que esas concesiones ya figuraban en la primera versión, aunque redactadas de diferente manera.

Al llegar a la Casa Blanca, Donald Trump no privó a los estadounidenses de su seguro social, ni desató la Tercera Guerra Mundial. Lo que ha hecho es, al contrario, abrir numerosos sectores económicos que antes estaban tremendamente cerrados, lo cual favorecía a las grandes transnacionales. Está viéndose, además, un reflujo de los grupos terroristas en Irak, Siria y Líbano y una disminución palpable de la tensión en el conjunto del Medio Oriente ampliado, con excepción de Yemen.

¿Hasta dónde llegará este enfrentamiento entre la Casa Blanca y los medios de difusión, entre Donald Trump y ciertas potencias del dinero?

domingo, 2 de abril de 2017

El nuevo Orden Mediático Mundial

En sólo meses, el contenido de los medios de difusión nacionales e internacionales ha sufrido un profundo cambio en Occidente. Estamos siendo testigos del nacimiento de una “Entente” cuyos verdaderos iniciadores y objetivos reales aún se desconocen pero cuyas consecuencias directas contra la democracia ya son palpables.



Occidente está atravesando una crisis sistémica sin precedente: poderosas fuerzas están orientando poco a poco a todos los medios de difusión en una dirección única. Simultáneamente, el contenido de los medios se transforma. El año pasado todavía mostraban cierta lógica y tendencia a la objetividad. Y se aportaban mutuamente la contradicción en una sana emulación. Ahora actúan como manada, basan su coherencia en la manipulación de emociones y arremeten con saña contra las personas a las que denuncian.

La idea de una Entente de los medios de difusión es la prolongación del experimento del International Consortium for Investigative Journalism (ICIJ) («Consorcio Internacional para el Periodismo de Investigación»), un ente que no reúne medios de difusión sino sólo periodistas a título individual y que se hizo célebre publicando información robada en la contabilidad de dos oficinas de abogados de las Islas Vírgenes Británicas, el gabinete PricewaterhouseCoopers (PwC), el banco HSBC y la oficina panameña Mossack Fonseca.

Si bien algunas sacaron a la luz verdaderos delitos de una que otra personalidad occidental, esas revelaciones fueron utilizadas principalmente para desacreditar a dirigentes chinos y rusos. Lo más importante es que, con el pretexto de contribuir a la lucha contra la corrupción, la violación de la confidencialidad de abogados y bancos perjudicó gravemente a miles de clientes honestos sin suscitar reacción alguna de parte de la opinión pública.

Desde hace alrededor de 40 años puede verse un reagrupamiento paulatino de los medios de difusión en trusts internacionales. Hoy en día, más de dos terceras partes de la prensa occidental pertenece a sólo 14 grupos (21st Century Fox, Bertelsmann, CBS Corporation, Comcast, Hearst Corporation, Lagardère Group, News Corp, Organizações Globo, Sony, Televisa, The Walt Disney Company, Time Warner, Viacom y Vivendi). En este momento, la alianza montada entre Google Media Lab y First Draft está creando vínculos entre esos grupos, que ya se hallaban en posición dominante.

En esa Entente mediática están además las 3 principales agencias de prensa del planeta –Associated Press (AP), la Agence France-Presse (AFP) y Reuters–, lo cual le garantiza una posición hegemónica en materia de información. Es evidente que se trata de un caso de «entendimiento ilícito» [1]. Pero su objetivo no es uniformizar precios sino uniformizar las mentes, imponer un pensamiento ya dominante.

Puede observarse que todos los miembros –sin excepción– de la Entente de Google ya han venido presentando, durante los últimos 6 años, una visión unívoca de lo que sucede en el Medio Oriente ampliado. Pero no existía entre ellos ninguna forma de concertación previa… o no se conocía. Es interesante ver que en esa Entente también se encuentran 5 de las 6 televisiones internacionales que participaron en el equipo de propaganda de la OTAN (Al-Jazeera, BBC, CNN, France24, Sky, sólo parece faltar Al-Arabiya).

En Estados Unidos, Francia y Alemania, Google y First Draft (expresión del inglés que significa «primer borrador» o «version uno») han reunido bajo su tutela medios localmente presentes en esos países y medios de alcance internacional, supuestamente para “verificar” la veracidad de ciertos argumentos. Además de que se desconoce quién se esconde detrás de First Draft y qué intereses han llevado una firma comercial especializada en informática a asumir el financiamiento de esta iniciativa, lo cierto es que el resultado no tiene mucho que ver con un regreso a la objetividad.

En primer lugar porque las imputaciones que esos entes “verifican” no se seleccionan en función de su importancia en el debate: se seleccionan porque las mencionan individuos a quienes esta Entente quiere denunciar. Esas verificaciones supuestamente deberían acercarnos a la verdad, pero no es así: lo que hacen es tratar de convencer al ciudadano de que los medios de la Entente son honestos y que las personas que los denuncian no lo son. El objetivo no es una mejor comprensión del mundo sino destruir la reputación de los individuos “incómodos”.

En segundo lugar porque una regla no escrita de esta Entente de medios es que se verifican solamente las afirmaciones de fuentes exteriores a esa Entente… pero sus miembros no se critican entre sí. Lo que buscan es reforzar la idea de que el mundo se divide en dos bandos: «nosotros», –que decimos la verdad– y «los otros» –obligatoriamente mentirosos. Esta manera de proceder viola el principio del pluralismo, elemento básico de la democracia, y abre el camino a la imposición de una sociedad totalitaria. Pero eso no es nada nuevo porque ya vimos su aplicación en la cobertura de las primaveras árabes y de las guerras contra Libia y Siria. La diferencia es que ahora se aplica, por vez primera, a una corriente occidental de pensamiento.

Y, finalmente, porque las imputaciones que esa Entente califica de «falsas» nunca serán vistas como errores, siempre serán consideradas como mentiras. O sea, se trata a priori de atribuir a «los otros» intenciones maquiavélicas, para desacreditarlos. Con ello se viola la presunción de inocencia, principio básico de la justicia.

Por todas esas razones, el funcionamiento del Consorcio Internacional para el Periodismo de Investigación y el de la Entente creada por Google y First Draft contradicen la Carta de Munich de la Organización Internacional de Periodistas (OIP), concretamente los artículos 2, 4, 5 y 9, de su título II.

No por casualidad vemos como avanzan acciones judiciales descabelladas precisamente contra los mismos que ya son blanco de la Entente de medios de difusión. En Estados Unidos desenterraron la ley Logan para utilizarla contra el equipo de Donald Trump, un texto que nunca llegó a aplicarse desde su adopción, hace 2 siglos. En Francia, han recurrido a la ley Jolibois contra los tweets políticos de Marine Le Pen, un texto que la jurisprudencia había limitado a la difusión (por demás posible bajo ciertas condiciones) de algunas revistas ultrapornográficas. La erradicación del principio de presunción de inocencia, en los casos de los individuos a eliminar, permite llevarlos al banquillo de los acusados con cualquier pretexto jurídico. Es importante observar que las acusaciones que se esgrimen recurriendo a esas leyes contra el equipo de Trump (en Estados Unidos) y contra Marine Le Pen (en Francia), podrían servir también contra muchas otras personalidades… pero nadie lo hace.

Por otro lado, la ciudadanía ya no reacciona cuando es la Entente mediática quien divulga acusaciones falsas. Por ejemplo, en Estados Unidos ese ente inventó que los servicios secretos rusos tenían un expediente comprometedor sobre Donald Trump y que lo estaban chantajeando. En Francia, esa misma Entente inventó que es posible emplear ficticiamente a una asistente parlamentaria, delito que atribuyó a Francois Fillon… candidato “incómodo” a la presidencia.

En Estados Unidos, los miembros, grandes o pequeños, de la Entente mediática están arremetiendo contra el presidente. Sus informaciones provienen de las intercepciones telefónicas que la administración Obama ordenó indebidamente contra el equipo de Trump. Todo eso demuestra que existe una coordinación entre la Entente mediática y los magistrados que utilizan las alegaciones que esta divulga para bloquear la acción gubernamental de la actual administración. Se trata, indiscutiblemente, de un sistema mafioso.

Los medios estadounidenses y franceses están atacando implacablemente a dos candidatos a la presidencia de Francia: Francois Fillon y Marine Le Pen. Al problema general de la Entente mediática se agrega en este caso la impresión errónea de que ambos blancos son víctimas de una conjura franco-francesa, cuando en realidad las órdenes vienen de Estados Unidos. Los franceses están comprobando que sus medios emiten información sesgada, creen –erróneamente– que se trata de una campaña contra la derecha y buscan –también erróneamente– a los manipuladores en su propio país.

En Alemania, esta Entente todavía no resulta efectiva, sólo debería serlo durante las elecciones legislativas.

En tiempos del Watergate, ciertos medios dijeron ser un «Cuarto Poder», después del poder ejecutivo, el legislativo y el judicial. Afirmaron que la prensa ejercía sobre el gobierno una función de control en nombre del Pueblo. Ni siquiera entraremos a mencionar aquí el hecho que lo que en aquel momento se imputó al presidente Nixon fue haber ordenado interceptar los teléfonos del partido de oposición, lo mismo que ha hecho Obama. Hoy se sabe que «Garganta Profunda», la fuente del escándalo del Watergate, lejos de ser un denunciante ciudadano –los españoles dirían un “alertador”– era nada más y nada menos que Mark Felt, alto responsable del FBI que incluso se había convertido en número 2 de esa agencia federal a finales de los años 1960. El manejo de aquel escándalo en realidad fue parte de la lucha entre una facción de la administración y la Casa Blanca y los electores fueron simplemente manipulados por ambos bandos a la vez.

Aceptar la idea del «Cuarto Poder» sería reconocer a los 14 trusts que poseen la gran mayoría de los medios de prensa occidentales la misma legitimidad que al conjunto de la ciudadanía. Sería confirmar el reemplazo de la democracia por una oligarquía.

Queda un punto por aclarar. ¿Cómo elije la Entente mediática los blancos de sus ataques? Lo único que Donald Trump, Francois Fillon y Marine Le Pen tienen en común es que quieren reanudar los contactos con Rusia y luchar a su lado contra la matriz del yihadismo, que es la Hermandad Musulmana. Aunque Francois Fillon ya fue primer ministro de un gobierno que estuvo implicado en esos acontecimientos, los tres encarnan la corriente de pensamiento que contradice la versión dominante sobre las primaveras árabes y sobre las guerras contra Libia y Siria.

viernes, 24 de febrero de 2017

!Urgente¡ Trump prohíbe a la CNN y a 'The New York Times', entre otros medios, asistir a sus ruedas de prensa

Las autoridades estadounidenses han prohibido a la CNN, al periódico 'The New York Times' y otros seis medios asistir a rueda de prensa que se celebra este viernes.



La Casa Blanca ha prohibido a varios medios cubrir la rueda de prensa del portavoz presidencial, Sean Spicer, planeada para este viernes. Entre los medios vetados por  las autoridades estadounidenses figura la CNN, la BBC, el periódico 'The New York Times', 'The Hill', Politico, BuzzFeed, 'The Daily Mail', 'Los Angeles Times' y 'The New York Daily News'.

Mientras fueron excluidos varios medios principales que el presidente estadounidense, Donald Trump, había tachado de "fallidos" y a los que acusó de difundir "noticias falsas", las autoridades norteamericanas sí permitieron asistir a la rueda de prensa a organizaciones conservadoras como Breitbart, 'The Washington Times', y One America News Network (OANN).

Otros medios como ABC, CBS, NBC, Fox, Reuters, Bloomberg y McClatchy también tuvieron acceso a la rueda de prensa de Sean Spicer.

jueves, 23 de febrero de 2017

Comienza el fin para la CNN

Las cintas fueron grabadas por una fuente anónima dentro de la organización en 2009, según el periodista y activista conservador James O'Keefe.



El periodista y activista conservador estadounidense James O'Keefe ha filtrado 119 horas de audio sin procesar de la cadena CNN.

Las cintas fueron grabadas en la sede de la CNN en Atlanta en 2009 por una fuente anónima dentro de la organización. Contienen fragmentos de audios de empleados actuales y anteriores de la CNN, incluyendo a Joe Sterling, Arthur Brice y Nicky Robertson.



O'Keefe está difundiendo los materiales en el marco de su iniciativa 'Project Veritas' en una serie de tandas al estilo de WikiLeaks.

El activista ha ofrecido una recompensa de 10.000 dólares por contenido que exponga la malversación de los medios de comunicación y ha pedido al público que ayude a escuchar y transcribir las grabaciones.

En un comunicado, Project Veritas afirma que las cintas demuestran que la CNN tergiversa los datos de las encuestas y muestra un sesgo antirrepublicano.

A su vez, O'Keefe explicó en su cuenta de Twitter que quiere "empezar a exponer a los medios de comunicación y sus defectos". "Este es el comienzo del fin para los medios 'mainstream'.Y comienza hoy", aseveró.

La propia CNN aseguró este miércoles que el periodista confirmó en una conversación telefónica que tiene "centenares de horas" de "material grabado de forma secreta" desde dentro de la cadena y que lo va a publicar el jueves. "Lo llamamos CNNLeaks", dijo O’Keefe, que precisó que toda la información fue grabada legalmente.

sábado, 18 de febrero de 2017

Trump: “La prensa es el enemigo del pueblo americano”

El presidente cierra una semana de ataques a los medios estadounidenses

Donald Trump en un evento este viernes.
En Washington se libra estos días una batalla campal entre Donald Trump y los medios de comunicación. Desde la llegada del presidente a la Casa Blanca, los ataques e insultos a la prensa son rutinarios, erosionando cada vez más la confianza de la ciudadanía en los medios. Este viernes, Trump cerró su cuarta semana laboral en el cargo acusando a los periodistas de seis grandes cadenas de televisión de ser “el enemigo de pueblo americano”.

En un tuit, el presidente de EEUU escribió: “Las noticias falsas de los medios fallidos (The New York Times, NBC, ABC, CBS, CNN) no son mi enemigo, son el enemigo del pueblo americano”. A los pocos minutos del mensaje, Trump escribió un segundo tuit en el que calificó a los medios de distribuir información “falsa” y “deshonesta”.


Un día antes, Trump, en su primera rueda de prensa en solitario desde que es presidente, menospreció las informaciones filtradas a la prensa que alegaban que tanto él como miembros de su campaña estuvieron en contacto con los servicios de inteligencia rusos. El republicano también criticó la exclusiva del diario The Washington Post que obligó al general Michael Flynn, el consejero de seguridad nacional del presidente, a dimitir tras revelarse que mintió acerca de una conversación con el embajador ruso en EEUU.

El ataque no es nuevo. Durante la campaña, Trump se especializó en deslegitimar a los medios. En sus mítines, era habitual que el republicano acusara a cadenas de televisión como CNN o diarios como The New York Times de escribir información falsa o hacer una cobertura con prejuicios, carente de objetividad. Con su llegada a Washington, poco cambió.

Y su llegada a la Casa Blanca, al contrario de lo que muchos creían, no calmó la furia del presidente contra los medios. En la primera semana, uno de sus asesores más cercanos, Steve Bannon, dijo en una entrevista con el Times que el partido de la oposición para la Administración Trump es “la prensa” y no el Partido Demócrata.

El jueves, durante una conferencia de prensa que duró más de una hora y media, Trump denunció el “tono” de “odio” hacia él que, a su juicio, percibe en las informaciones de algunos medios, al cargar en particular contra la cadena CNN.

Al entablar un breve diálogo con Jim Acosta, corresponsal de CNN, durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, Trump dijo, además, a todos los medios presentes: “El público ya no les cree”.

Trump, cuya comparecencia de prensa duró más de hora y media, arremetió contra casi todos los medios que hicieron preguntas y repitió varias veces que quería dar el turno de pregunta a reporteros “amigables”.

“La prensa se ha tornado deshonesta y, si no hablamos de ello, estaríamos faltando al pueblo estadounidense. La prensa está fuera de control, el nivel de deshonestidad está fuera de control”, aseveró Trump.

“Muchos de nuestros informantes no te dirán la verdad y no te trataran con el respeto que mereces”, aseguró el presidente.

Al comienzo de la rueda de prensa, posterior a la presentación de Alexander Acosta como candidato a secretario de Trabajo, Trump señaló que se iba a dirigir a los estadounidenses, no a los periodistas, a los que calificó simplemente de invitados.

Trump insultó de nuevo a grandes medios de comunicación como el “fallido” The New York Times, la CNN y sus “noticias falsas” o el “desagradecido” The Wall Street Journal.

Los principales medios estadounidenses han cuestionado las conexiones del exasesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, Michael Flynn, que se vio obligado a dimitir el lunes y han revelado que la comunidad de inteligencia de EE.UU. tiene pruebas de contactos de miembros de la campaña de Trump con el Gobierno ruso.

Trump también se mostró crítico sobre las historias de los medios acerca del supuesto caos en el que está sumido su equipo de Gobierno y aseguró que funciona “como una máquina bien engrasada”.

“Los medios están intentando atacar a nuestra Administración porque estamos cumpliendo nuestras promesas y eso no les hace felices”, aseguró Trump, quien añadió que no estaba “delirando o vociferando” en su intervención.

FUENTES:

http://internacional.elpais.com/internacional/2017/02/18/estados_unidos/1487374207_339655.html

http://noticieros.televisa.com/ultimas-noticias/eeuu/2017-02-17/trump-arremete-otra-vez-medios/

jueves, 16 de febrero de 2017

MADURO CANCELA TRANSMISIÓN DE CNN EN VENEZUELA

La Comisión Nacional de Telecomunicaciones de Venezuela obligó a la cadena de noticias estadounidense CNN a suspender sus transmisiones, debido a que el organismo alude que la empresa difunde información 'sin pruebas'.



El ente estatal que regula las telecomunicaciones en Venezuela, Conatel, obligó el miércoles a las empresas de televisión por cable a dejar de transmitir el canal de noticias CNN en Español por considerar que difunde información "inadecuada" y "sin pruebas" y que incita una agresión externa contra el país.

Para la noche de este miércoles, no era posible ver la señal de CNN en Español en Venezuela.

El presidente Nicolás Maduro pidió el fin de semana la salida del país de la cadena estadounidense, acusándola de "manipular" unos comentarios de una colegiala sobre las necesidades de su escuela.

"Conatel ordenó como medida preventiva la suspensión y salida inmediata de las transmisiones de CNN en Español en el territorio nacional", dijo el organismo en un comunicado.

"Tal procedimiento obedece al contenido que viene difundiendo la citada cadena internacional de noticias (...) que presuntamente constituyen agresiones directas que atentan contra la paz y la estabilidad democrática de nuestro pueblo", agregó.

En varias oportunidades el Gobierno socialista ha cuestionado la información que divulgan medios internacionales, acusando a algunos de ellos de promover una campaña de desprestigio contra su gestión con el apoyo de Washington.

Días atrás, CNN emitió un reportaje acusando al Gobierno venezolano de dar pasaportes a personas vinculadas a la organización terrorista de Hezbolá.

La acusación fue negada este miércoles por la canciller Delcy Rodríguez asegurando que la cadena, operada por Time Warner , encabeza una propaganda de guerra contra Venezuela.

CNN respaldó la investigación de sus periodistas en un comunicado emitido en la noche del miércoles y ofreció a los venezolanos un canal de YouTube para ver su contenido de forma gratuita.

En el 2014, durante una ola de violentas protestas contra Maduro, su Gobierno sacó del aire al canal colombiano NTN24 y bloqueó el acceso al sitio de noticias argentino Infobae.

miércoles, 15 de febrero de 2017

Trump está loco asegura un grupo de expertos

Un grupo de 35 psiquiatras firman una carta alertando de los problemas mentales de Trump   


¿Recuerdan que les había dicho que un recurso que sería utilizado por la élite contra Trump sería acusarlo de discapacidad mental y que, por lo tanto, no estaría calificado para servir como presidente de los EEUU?; pues aquí esta la confirmación de lo que advertí entonces.

El grupo de expertos afirman que el mandatario estadounidense sufre una “grave inestabilidad emocional” que le hace “incapaz de servir con seguridad como presidente”



Un grupo de 35 psiquiatras estadounidenses han decidido romper el silencio habitual de los profesionales de la salud mental sobre las figuras públicas en una carta remitida al New York Times . En la misiva, alertan a sus compatriotas sobre la “grave inestabilidad emocional” del nuevo presidente y advierten que es “incapaz de servir con seguridad como presidente”.

La carta ha sido publicada también en la página web de uno de los firmantes, el doctor Lance M. Dodes, experto en adicciones y analista emérito de la Sociedad e Instituto Psicoanalítico de Boston y antiguo profesor de psiquiatría en la Escuela de Medicina de Harvard:

Transcripción completa:

“Al editor:

Charles M. Blow (columna, nytimes.com, 9 de febrero) describe la necesidad constante de Donald Trump de “machacar a la oposición”. Como profesionales de la salud mental, compartimos la preocupación de Blow.

El silencio de las organizaciones de salud mental del país se debe a un dictado autoimpuesto sobre la evaluación de figuras públicas (la Regla de Goldwater de 1973 de la Asociación Psiquiátrica Americana). Pero este silencio ha resultado en un fracaso para prestar nuestra experiencia a periodistas preocupados y miembros del Congreso en este momento crítico. Tememos que está en juego demasiado para permanecer en silencio.

El discurso y las acciones del señor Trump demuestran una incapacidad para tolerar opiniones diferentes de las suyas, lo que le lleva a reacciones de rabia. Sus palabras y conductas sugieren una profunda incapacidad para sentir empatía. Los individuos con estos rasgos distorsionan la realidad para adaptarla a su estado psicológico, atacando a los hechos y a quienes los transmiten (periodistas, científicos).

En un líder poderoso, es probable que estos ataques aumenten, ya que su mito personal de grandeza parece que se confirma. Creemos que la grave inestabilidad emocional indicada por el discurso y las acciones del señor Trump lo hace incapaz de servir con seguridad como presidente”.

NYT: Asesores de Trump tuvieron contactos con Inteligencia rusa

El presidente estadounidense, Donald Trump, habla con el diputado Bill Huizenga (2º a la izquierda), republicano del estado de Michigan, antes de firmar la Resolución Conjunta 41, que elimina algunos reglamentos de Dodd-Frank sobre las compañías de petróleo y gas durante una ceremonia de firma en el Despacho Oval en la Casa Blanca, en Washington, 14 de febrero de 2017.

Miembros de la campaña electoral de Donald Trump mantuvieron ‘reiterados contactos’ con la Inteligencia rusa durante los comicios presidenciales en EE.UU.

En tiempos de mucha incertidumbre sobre el futuro de las relaciones Moscú–Washington, y un día tras la dimisión de Michael Flynn, el asesor de Seguridad Nacional del presidente estadounidense Donald Trump por el escándalo que le causó su supuesta simpatía a Rusia, se revelan los contactos entre otros asesores de Trump y funcionarios rusos.

En este sentido, según informó el martes el diario estadounidense The New York Times, los asesores de Trump y otros de sus socios más próximos mantuvieron de manera continua contactos con agentes de la Inteligencia rusa durante el año previo a las elecciones presidenciales estadounidenses.

El rotativo, citando a cuatro funcionarios y exfuncionarios, precisaba que la Inteligencia norteamericana habría interceptado registros y llamadas telefónicas entre asesores del ahora presidente de EE.UU. y la Inteligencia de Rusia, al mismo tiempo que alegó una supuesta interferencia rusa en los comicios presidenciales de ese país norteamericano a favor del republicano Donald Trump.

Las citadas fuentes contaban que pese a que las llamadas fueron frecuentes y hasta en ocasiones involucraron a funcionarios del Kremlin, no encontraron pruebas de que esos contactos derivaran en los “hackeos” al Partido Demócrata, de los que la Inteligencia estadounidense culpa a Moscú.

Las fuentes del rotativo neoyorquino no desvelaron el contenido de las llamadas ni los agentes rusos involucrados, tampoco los asesores de Trump vinculados en el caso con la excepción de Paul Manafort, quien fue jefe de la campaña hasta agosto de 2016, cuando un escándalo de financiación irregular en Ucrania le obligó a renunciar.

La nueva filtración forma parte de la investigación que lidera el Buró Federal de Investigaciones de EE.UU. (FBI, por su sigla en inglés) sobre los vínculos entre los asesores de Trump y el Kremlin, así como el “hackeo” de información al aparato demócrata y a la campaña de Hillary Clinton.

Ante los presuntos ciberataques de Moscú en las elecciones presidenciales del pasado 8 de noviembre en EE.UU., Obama decretó la expulsión de 35 diplomáticos rusos, entre otras medidas.

Ante tal actuación, el presidente ruso, Vladimir Putin, anunció que Moscú se reservaba el derecho a responder, pero “no se rebajará al nivel de la diplomacia de cocina”. Trump, dio la bienvenida a las palabras de Putin y las calificó de “gran jugada”.

FUENTE: http://www.hispantv.com/noticias/ee-uu-/333272/campana-asesores-trump-contacto-inteligencia-rusia-elecciones

domingo, 12 de febrero de 2017

Contra Donald Trump, la propaganda de guerra

Nuestros artículos anteriores sobre el presidente Trump han suscitado vivas reacciones entre nuestros lectores. Algunos se preguntan si, a pesar de las advertencias de la prensa internacional y de la acumulación de señales negativas, Thierry Meyssan está siendo ingenuo. Aquí va su respuesta, como siempre, ampliamente argumentada.



Dos semanas después de su investidura, la prensa atlantista prosigue su labor de desinformación y agitación en contra del nuevo presidente de Estados Unidos. Este último y sus primeros colaboradores multiplican, por su parte, declaraciones y gestos aparentemente contradictorios, de manera que parece difícil entender lo que sucede en Washington.

La campaña anti-Trump

La mala fe de la prensa atlantista se hace évidente en cada uno de sus 4 temas principales

1. Sobre el inicio del desmantelamiento del Obamacare (20 de enero)
La realidad muestra que –al contrario de lo que afirma la prensa atlantista– las clases desfavorecidas que debían beneficiarse con el Obamacare lo han despreciado en masa. Esa forma de «seguridad social» ha resultado tan costosa y dirigista que no seduce a la gente. Las únicas que ven con satisfacción ese sistema son las compañías privadas que lo manejan.

2. Sobre la prolongación del muro en la frontera con México (del 23 al 25 de enero)
Es una medida que nada tiene de xenófoba: la Secure Fence Act fue firmada por el presidente republicano George W. Bush, quien inició la construcción de esa forma de separación física entre los territorios de Estados Unidos y México. Y el presidente demócrata Barack Obama prosiguió su construcción… con el respaldo del gobierno de México. 

Más allá de la retórica, hoy de moda, sobre la construcción de «muros» o «puentes», los dispositivos tendientes a reforzar una frontera funcionan sólo cuando las autoridades de ambas partes los apoyan y se ponen de acuerdo para que den resultado. Y siempre fracasan cuando una de las partes se opone. El interés de Estados Unidos es controlar la entrada de migrantes mientras que el interés de México es impedir la entrada de armas provenientes de Estados Unidos. Ambos intereses se mantienen.
Sin embargo, con la aplicación del TLCAN [1], muchas transnacionales estadounidenses optaron por “deslocalizar” sus industrias, trasladando a México no sólo empleos de baja o ninguna calificación –conforme a la regla marxista que describe la «tendencia a la caída de la tasa de ganancia» [2]– sino también empleos calificados que ponen en manos de una fuerza de trabajo más barata que la estadounidense, siguiendo la tendencia conocida como «dumping social»). 

En México, la aparición de esos empleos dio un lugar a un importante éxodo rural, que ha desestructurado la sociedad mexicana, como sucedió en la Europa del siglo XIX. Las transnacionales redujeron entonces los salarios, sumiendo así en la pobreza a una parte de la población mexicana, la que ahora sólo sueña con obtener salarios decentes… en Estados Unidos. 

Al anunciar Donald Trump su intención de sacar a Estados Unidos del TLCAN, las cosas deberían volver a la normalidad en los próximos años, lo cual podría satisfacer simultáneamente a los trabajadores mexicanos y a los estadounidenses [3].

3. Sobre la interrupción voluntaria del embarazo (23 de enero) 

El presidente Trump prohibió la entrega de subvenciones federales a las asociaciones especializadas que reciben fondos del extranjero. Así obliga a esas asociaciones a escoger entre su razón de ser (ayudar a las mujeres con dificultades) en la sociedad estadounidense o seguir recibiendo el dinero de George Soros para sacar manifestantes a la calle en contra de su administración –como sucedió el 21 de enero. Ese decreto no tiene nada que ver con el aborto y es una medida tendiente a evitar una «revolución de color» en Estados Unidos.

4. Sobre los decretos contra la inmigración (del 25 al 27 de enero) 

Donald Trump anunció que aplicará la ley –heredada del presidente Obama– que implicaría la expulsión de los 11 millones de extranjeros en situación irregular. Suspendió además las ayudas federales a las ciudades que anunciaron que se niegan a aplicar esa ley (¿Cómo encontrar sirvientas a bajo sueldo si hay que declararlas legalmente?). 

Trump anunció que comenzará expulsando a los 800 000 criminales ya anteriormente condenados legalmente en Estados Unidos, en México o en cualquier otro país. 

Además, para evitar la entrada de terroristas, suspendió todas las autorizaciones de migrar a Estados Unidos y prohibió por 3 meses la entrada de personas originarias de países donde es imposible verificar la identidad de esas personas y su situación. 

No fue Trump quien hizo la lista de países incluidos en esa medida sino que se remitió a un texto anterior… del presidente Obama. Por ejemplo, en Siria no hay actualmente ni embajada, ni consulado estadounidenses. Desde un punto de vista de policía administrativa, es por consiguiente lógico poner a los sirios en esa lista. Y en todo caso, esa medida sólo afecta a una cantidad mínima de personas. En 2015, la famosa «tarjeta verde» estadounidense fue concedida sólo a 145 sirios. Consciente del gran número de casos particulares que podrían aparecer, el decreto presidencial de Trump deja al Departamento de Estado y al Departamento de Seguridad de la Patria (Homeland Security) en libertad de conceder dispensas. 

El hecho que funcionarios contrarios al presidente Trump hayan saboteado la medida aplicándola de forma brutal no convierte al nuevo presidente en racista o islamófobo.

La campaña anti-Trump de la prensa atlantista es, por ende, injustificada. Decir que el presidente Trump ha abierto una guerra contra los musulmanes, hablar públicamente de su posible destitución –incluso de su asesinato– va más allá de la mala fe, es propaganda de guerra.

El objetivo de Donald Trump

Donald Trump fue la primera personalidad en todo el mundo en cuestionar la versión oficial de los atentados del 11 de septiembre de 2001, el día de los hechos y ante las cámaras de televisión. Después de recordar que los ingenieros que construyeron las Torres Gemelas ahora trabajaban para él, Trump declaró al Canal 9 de Nueva York que era imposible que ningún avión atravesara las estructuras de acero de esos edificios. Luego insistió en que era también materialmente imposible que los incendios provocaran el derrumbe de las torres y concluyó que tenía que haber otros factores desconocidos.

Desde aquella fecha, Donald Trump mantuvo su resistencia ante los realizadores de esos crímenes. En su discurso de investidura subrayó que esa ceremonia no era un simple traspaso del poder entre dos administraciones sino una restitución del poder al Pueblo estadounidense, despojado de ese poder [hace 16 años] [4].

A lo largo de su campaña electoral, después de su elección, durante el periodo de transición y desde su investidura, Trump repitió que el sistema imperial de los últimos años no ha beneficiado a los estadounidenses sino a una pequeña camarilla, cuya figura emblemática es la señora Clinton. También anunció que Estados Unidos no tratará en lo adelante de ser «el primero» sino «el mejor». Sus eslóganes son: «America great again» y «America first», o sea «Estados Unidos grande de nuevo» y «Estados Unidos primero».

Ese viraje político de 180 grados da al traste con un sistema instaurado durante los últimos 16 años y que se originó en la guerra fría, la opción que Estados Unidos adoptó en 1947. Ese sistema ha gangrenado numerosas instituciones internacionales, como la OTAN (con Jens Stoltenberg y el general estadounidense Curtis Scaparrotti), la Unión Europea (con Federica Mogherini) e incluso la ONU (con el embajador estadounidense Jeffrey Feltman [5]).

Si Donald Trump tiene éxito, lograr ese objetivo le llevará años.

Hacia el desmantelamiento pacífico del Imperio estadounidense

En 2 semanas, se han iniciado muchas cosas, a menudo con la mayor discreción. Las estruendosas declaraciones del presidente Trump y de su equipo han sembrado voluntariamente la confusión y le han permitido obtener la confirmación de las nominaciones de sus colaboradores por parte de un Congreso parcialmente hostil a su administración.

Es importante entender que en Washington ha comenzado una guerra a muerte entre dos sistemas. Dejemos pues que la prensa atlantista comente las declaraciones a menudo incoherentes y contradictorias de unos y otros mientras que nosotros nos atenemos sólo a los hechos.

Ante todo, Donald Trump se ha dedicado a garantizar su control sobre los órganos de seguridad. Sus 3 primeros nominados –el consejero de seguridad nacional Michael Flynn, el secretario de Defensa James Mattis y el secretario de Seguridad de la Patria John Kelly– son 3 generales que cuestionaron el «Gobierno de Continuidad» desde el año 2003 [6]. Después reformó el Consejo de Seguridad Nacional para excluir al jefe del Estado Mayor Conjunto y al director de la CIA [7].

Aunque se anunció que este último decreto será objeto de una enmienda, eso no ha sucedido aún. Hay que señalar de paso que nosotros habíamos anunciado que Donald Trump y el general Flynn querían eliminar el cargo de director de la Inteligencia Nacional [8]. Finalmente, ese cargo se mantiene y fue asignado al senador Dan Coats, en lo que en realidad constituye una táctica para poder argumentar que la presencia del director de la Inteligencia Nacional en el Consejo de Seguridad Nacional justifica la exclusión del director de la CIA.

Querer ser «el mejor», en vez del «primero» lleva al inicio de una asociación con Rusia y China. en vez de pretender aplastar a esos países.

Para impedir esa política, los amigos de las señoras Clinton y Nuland acaban de reiniciar la guerra del régimen de Kiev contra el Donbass. La importante cantidad de bajas humanas y de pérdidas materiales sufridas en esa región habían obligado al ejército ucraniano a replegarse y a poner las milicias paramilitares nazis en primera línea. Los nuevos ataques han causado gran cantidad de víctimas entre la población civil de la nueva República Popular. Al mismo tiempo, en el Medio Oriente, los colaboradores de la señora Clinton lograron entregar blindados a los kurdos de Siria, como había previsto la administración Obama.

En aras de resolver el conflicto ucraniano, Donald Trump está buscando cómo deshacerse del presidente Petro Porochenko. Por eso recibió en la Casa Blanca a la jefa de la oposición, Yulia Tymochenko, incluso antes de aceptar una llamada telefónica del presidente Porochenko.

En Siria e Irak, Donald Trump ya inició las acciones comunes con Rusia, aunque su vocero lo niegue. El ministerio de Defensa ruso, después revelarlo imprudentemente, suspendió de inmediato toda declaración al respecto.

En lo que concierne a Pekín, el presidente Trump puso fin a la participación estadounidense en el Acuerdo Transpacífico [9], que había sido concebido en contra de China. Durante el periodo de transición, Trump recibió a Jack Ma, el segundo hombre más rico de China –el mismo que declaró: «Nadie les ha robado empleos. Ustedes gastan demasiado en guerras.». Se sabe que las conversaciones abordaron la posible adhesión de Washington al Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (Asian Infraestructure Investment Bank o AIIB). Si Estados Unidos se suma a esa institución, estaría aceptando cooperar con China –en vez de oponerse a ella– y ambos países podrían participar en el establecimiento de dos «rutas de la seda», lo cual haría inútiles las guerras del Donbass y de Siria.

En el plano financiero, el presidente Trump ya inició el desmantelamiento de la ley Dodd-Frank, que trató de resolver la crisis de 2008 evitando la quiebra abrupta de los grandes bancos estadounidenses –en aplicación de la línea política llamada «too big to fail». A pesar de algunos aspectos positivos –su texto consta de 2 300 páginas–, la ley Dodd-Frank instituye un tutelaje del Departamento del Tesoro sobre los bancos, lo cual evidentemente frena su desarrollo. Donald Trump parece disponerse también a reinstaurar la diferencia entre los bancos de depósitos y los bancos de inversiones mediante el restablecimiento de la Glass-Steagall Act.

Y también ha iniciado la limpieza en el seno de las instituciones internacionales. La nueva embajadora de Estados Unidos en la ONU, Nikki Haley, llegó exigiendo una auditoría sobre las 16 misiones de «mantenimiento de la paz» y anunció que piensa poner fin a todas las que parezcan ineficaces, lo cual es el caso de todas sin excepción, a la luz de la Carta de las Naciones Unidas. En efecto, los fundadores de la ONU nunca previeron ese tipo de despliegue militar –actualmente hay 100 000 cascos azules. La ONU fue creada para prevenir o resolver conflictos entre Estados, nunca conflictos internos. Cuando dos partes concluyen un alto al fuego, la ONU puede desplegar observadores para verificar el respeto de ese acuerdo. Las actuales operaciones de «mantenimiento de la paz» tienen como objetivo imponer el respeto de una solución impuesta por el Consejo de Seguridad de la ONU y rechazada por una de las partes en conflicto, lo cual es prolongar el colonialismo.

En la práctica, la presencia de esas fuerzas prolonga el conflicto, mientras que su ausencia no modifica el panorama. 

Por ejemplo, las tropas de la FINUL (Fuerza de Interposición de Naciones Unidas en Líbano) desplegadas en la frontera israelo-libanesa –pero sólo del lado libanés– no evitan una acción militar israelí, ni una acción de la resistencia libanesa, lo cual está más que demostrado. La FINUL sólo sirve para espiar a los libaneses por cuenta de Israel, lo cual prolonga el conflicto.
Asimismo, las tropas de la FNUOS (Fuerzas de Naciones Unidas para la Observación de la Separación) desplegadas en la línea de demarcación entre el Golán ocupado y Siria fueron expulsadas de allí por los hombres de al-Qaeda, sin que ello modificara en nada el conflicto israelo-sirio.
Conclusión: Poner fin a ese sistema sería regresar al espíritu y el contenido iniciales de la Carta de la ONU, renunciar a los privilegios coloniales y pacificar el mundo.

Detrás de las polémicas mediáticas, las manifestaciones callejeras y los enfrentamientos políticos, lo cierto es que el presidente Trump mantiene su rumbo.
Thierry Meyssan

¿Quién está usando la prensa y la Justicia contra Donald Trump y Francois Fillon?

¿Es posible que alguien no perciba el parecido entre la campaña mediática contra Donald Trump y la que se ha desatado en Francia contra el candidato a la presidencia Francois Fillon? ¿Será que estos dos hombres, con rasgos personales e ideológicos muy diferentes, amenazan los mismos intereses?



Dos campañas de prensa de muy gran envergadura se desarrollan actualmente en el mundo occidental contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y, a menor escala, contra un candidato a la elección presidencial francesa, Francois Fillon. A Trump se le acusa de ser un supremacista blanco irresponsable; a Fillon le imputan haber cometido lo que se describe como una falta moral no castigada por la ley.

Hace sólo un año, jamás hubiésemos podido imaginar que pudieran realizarse campañas de tal envergadura contra un ex primer ministro de Francia –en el caso de Francois Fillon– y menos aún contra el presidente en funciones de los Estados Unidos de América.

Ambas campañas utilizan los 10 argumentos tradicionales de la propaganda de guerra, tal y como los definió en 1928 el político británico Lord Arthur Ponsonby, en su libro Falsehood in Wartime y posteriormente precisados por la historiadora belga Anne Morelli en su obra Principes élémentaires de propagande de guerre: 

Deploramos este enfrentamiento con un presidente en funciones –en Estados Unidos– y en plena campaña electoral por la presidencia –en Francia.
Los señores Trump y Fillon son los únicos responsables de lo que está sucediendo.
Los señores Trump y Fillon son personalidades peligrosas.
Nosotros defendemos una noble causa, la de los principios de nuestra Constitución –en Estados Unidos– y la de la igualdad –en Francia– mientras que los señores Trump y Fillon sólo se preocupan por su fortuna personal.
Los señores Trump y Fillon están portándose muy mal. Trump arremete contra los musulmanes; Fillon es un ladrón. Es cierto que nosotros también hemos cometido errores pero no de tanta gravedad.
Los señores Trump y Fillon recurren a métodos no ortodoxos.
Los señores Trump y Fillon están derrotados. Trump acaba de ser desautorizado por los tribunales federales; Fillon está deslegitimado por los sondeos.
Los artistas e intelectuales comparten nuestra indignación.
Nuestra causa es sagrada.
Quienes cuestionan a nuestros medios de difusión no son verdaderos «americanos», ni verdaderos franceses.

En ambos casos, esta campaña incluye una serie de acciones legales condenadas al fracaso. La primera apunta a invalidar un decreto presidencial sobre la inmigración, a pesar de tratarse de una medida perfectamente legal y constitucional. La segunda trata de justificar la apertura de investigaciones policiales a pesar de que la persona en cuestión no es sospechosa de haber cometido ninguna violación de la ley. Contra toda lógica, ambas acciones legales están avanzando.

¿Quién está en condiciones de utilizar al mismo tiempo los medios de difusion y la justicia?

Dado el carácter internacional de esas campañas, es evidente que los comanditarios no están reaccionando ante una simple cuestión nacional y que no son simplemente estadounidenses o franceses.

En años anteriores, campañas de este tipo se desarrollaron por instigación de la OTAN. Las más recientes apuntaban contra la República Árabe Siria. Sin embargo, nada permite esta vez acusar a la OTAN de actuar contra la Casa Blanca ni de perturbar la elección presidencial en Francia.

Además de la hipótesis de la OTAN como comanditario, es posible imaginar también la existencia de una coalición de intereses financieros transnacionales capaz de influir sobre los magnates de la prensa hasta que el efecto de bola de nieve arrastra a los demás medios.

Horrorizado, el “New York Times” da la voz de alarma: ¡Donald Trump quiere prohibir la Hermandad Musulmana!

¿Qué intereses pueden sentirse tan amenazados como para organizar este tipo de campañas?

El único punto en común entre Donald Trump y Francois Fillon es que los dos quieren poner fin al imperialismo recurriendo, donde sea posible, a la cooperación en lugar de la confrontación. Aunque otros responsables políticos del mundo ya defienden ese objetivo, Donald Trump y Francois Fillon son los únicos que van hasta el final de esa lógica. Los dos estiman que no será posible restaurar la paz y la prosperidad sin acabar primero con la instrumentalización del terrorismo islámico, sin liberar el mundo musulmán del control que ejercen los yihadistas y sin atacar incluso la matriz del terrorismo: la Hermandad Musulmana.

FUENTE: http://www.voltairenet.org/article195237.html