Dólar envenenado: ¿Por qué se pierde la confianza en la economía norteamericana?, pues muy simple, porque no existe
Presidente argentino amenaza con dolarización de economía argentina y desaparición del peso y del banco central.
Así es, el recientemente electo presidente argentino ha declarado que tiene la intención de eliminar el banco central y, por lo tanto, el peso argentino, para en su lugar abrazar al dólar estadounidense y convertirlo en moneda de curso legal y única.
Esto, por decir lo menos, es una completa estupidez; ante una declaración como esta el pueblo argentino debería estar alarmado y asustado, sin embargo, y sabiendo que el hoy presidente Javier Milei amenazó durante la campaña presidencial que lo haría, aun así, votaron por él.
Y se entiende que la gente haya votado por este sujeto pese a que todo lo que prometía no eran más que falacias y tonterías, porque, a final de cuentas, la gente no sabe nada, o casi nada, de economía, y por lo tanto decirles que la economía argentina se dolarizaría y desaparecería el peso argentino no tenía ningún significado, salvo que, me imagino, pensaban que con el dólar estadounidense les iría mejor, porque, suponen, el dólar norteamericano es una moneda fuerte.
Pero eso es la mayor estupidez que puede prometer cualquier presidente de cualquier país del mundo, pues eso, a final de cuentas, solo tiene un objetivo, y ese objetivo no es más que hacerle el favor al tío Sam de utilizar su moneda para así evitar el colapso de la moneda estadounidense.
Así es, lo único que conseguiría argentina con dolarizar su economía sería la de retrasar un poco el colapso de la moneda norteamericana, solo un poco; porque, para el que entiende y está informado sobre el tema sabe perfectamente bien que la moneda norteamericana esta super valorada y su valor real es solo de una fracción del que tiene actualmente.
Dolarizar la economía argentina, o la de cualquier otro país del mundo, es precisamente lo que busca y desea el tío Sam, pues de esa manera le dan una bolsa de oxígeno puro a su maltratada economía y, sobre todo, a su moneda, el dólar.
Esto es muy simple, es solo sentido común: pues si EEUU, o cualquier otro país, consigue que más gente, o países, utilicen su moneda, esta se fortalece; sin embargo, no solo es que la moneda en cuestión se fortalezca, sino que esto también le permite al gobierno en cuestión emitir más moneda sin límite alguno; de tal forma que tiene la opción de pagar cualquier cosa a sus socios comerciales imprimiendo más papelitos verdes sin ningún valor; de tal modo que, mientras que ellos dan a cambio cosas de valor intrínseco, es decir, cosas que por ellas mismas tienen un valor tangible, como lo podría ser el petróleo, el gas, las materias primas, o los productos terminados y manufacturados, como lo pueden ser automóviles, barcos, terrenos, propiedades, etcétera, el tío Sam les da papelitos pintados de color verde sin ningún valor.
De esta manera si argentina dolariza su economía no solo le estarán haciendo la chamba al tío Sam, sino que, mientras que ellos recibirán papelitos pintados de verde, los argentinos sí que darán a cambio cosas con un valor intrínseco, cosas como podrían ser su mismo territorio, su petróleo, su gas, sus productos agrícolas y ganaderos, etcétera. Pero sucede que una vez el dólar colapse, ellos se quedarán sin nada, mientras que el tío Sam se quedará con su país entero, o de mínimo, con una buena parte de él. ¿Recuerdan Malvinas? ¿o ya se les olvidó?
Milei dice que dolarizará la economía de argentina, y que para que eso suceda el tío Sam ya les prometió miles de millones de dólares; solo que sucede que esos dólares no serán gratis, ni serán a cambio de pesos argentinos, sino que los gringos se los cobrarán de una forma, o de otra, o como ya lo mencioné, con su mismo territorio, o con sus recursos naturales y sus fábricas. No obstante, al tío Sam no le costará nada volver a fabricar miles de millones de nuevos papelitos verdes (o sea, dólares), solo la tinta y el mismo papel sobre el que están impresos, pero a Argentina sí que le costarán mucho, pues tendrá que dar hasta la misma camisa a cambio de ellos.
Argentina casi no tiene reservas internacionales, es decir dólares; entonces, ¿cómo piensa Milei dolarizar la economía argentina?; pues la respuesta es obvia, endeudando al país con el tío Sam hasta niveles inimaginables e insostenibles, comprometiendo con ello el porvenir de muchas nuevas generaciones de argentinos, sino que hasta sin país los dejará.
La forma común, normal, que tienen los países para hacerse con dólares es vendiendo cosas en dólares; es decir, vendiendo sus productos y mercancías al exterior, pero solo en dólares norteamericanos, si lo que desean son precisamente dólares; pero también lo pueden hacer endeudando al país, tal como lo pretende hacer Milei.
Pero sucede que el dólar norteamericano ya está dando los últimos estertores y cada vez menos países del mundo optan por vender sus mercancías en dólares norteamericanos; es decir, al contrario de lo que pretende Milei, el mundo se desdolariza, o sea, abandona la moneda norteamericana.
¿Y por qué se desdolariza el planeta?, pues muy sencillo, porque se pierde la confianza en la economía norteamericana y porque el mundo se está cansando de las sanciones, chantajes y amenazas del tío Sam.
¿Y por qué se pierde la confianza en la economía norteamericana?, pues muy simple, porque no existe. Es decir, la economía estadounidense se basa solo en la deuda, o sea, en la emisión de cada vez más dólares, esto con el único objetivo precisamente de mantener a flote la economía norteamericana, así como para pagar los intereses de la deuda estadounidense ya preexistente; o sea, EEUU se endeuda cada día más para, precisamente, pagar la deuda ya contratada anteriormente.
Así es, para el que no lo sepa, la economía estadounidense básicamente es una economía basada en la financiarización de la economía; lo que quiere decir que la economía norteamericana está casi completamente desindustrializada, es decir, que no produce nada y solo se basa en la oferta de servicios y en la especulación financiera.
Para ser más precisos, la financiarización es un proceso económico que reduce todo el valor intercambiado a un instrumento financiero o a un instrumento financiero derivado. Este proceso ha alterado economías enteras, desde los hogares y las empresas hasta el funcionamiento de los sistemas monetarios y los mercados de productos básicos. La actividad financiera se expande vertiginosamente y altera su composición en términos de mercados, productos y agentes protagonistas. La financiarización económica es una etapa del sistema capitalista en la que las ganancias se persiguen vía canales financieros, y no, a través de los relacionados con la producción y distribución.
De este modo tenemos que los países alrededor del mundo, a excepción de la argentina de Javier Milei, están huyendo en masa del dólar estadounidense pues saben perfectamente bien que esta moneda está envenenada y solo se sostiene en la deuda y en la especulación financiera, de tal modo que esa enorme deuda y esa especulación financiera estadounidense terminará algún día por reventar, destruyendo así al dólar y a la economía norteamericana.
Y sucede que mientras más países abandonen al dólar norteamericano, más rápido va a caer la moneda norteamericana, arrastrando con ella a toda la economía estadounidense, pues de un día a otro el dólar ya no valdrá nada; y todos esos países que acumulen grandes cantidades de dólares norteamericanos, como lo pretende hacer la Argentina de Javier Milei, se irán a la ruina inmediatamente, pues de un momento a otro todo su dinero se esfumará como humo en el viento.
Lo único que le da valor al dólar norteamericano es precisamente la confianza que depositan en él los demás países del mundo, pero esa confianza se está erosionando aceleradamente, lo que provoca que menos países estén dispuestos a recibir dólares por sus productos, y en su lugar prefieren yuanes chinos, rublos rusos, o, directamente, oro, plata o materias primas.
Se termina la confianza en el dólar precisamente porque los demás países se dan cuenta que EEUU utiliza su moneda como instrumento de chantaje, presión y castigo contra terceros países, además de que la misma economía norteamericana se desmorona y la deuda estadounidense aumenta de manera alarmante, lo que hace dudar de la capacidad del gobierno norteamericano para cumplir con sus compromisos financieros.
Actualmente EEUU ya no produce nada, o casi nada, y se dedica a comprar todo del exterior utilizando sus papelitos verdes como medio de pago; pero una vez las demás naciones del mundo rechacen sus dólares, entonces sí, el infierno caerá sobre ellos (sobre los norteamericanos), pues se darán cuenta que no producen nada y son totalmente dependientes del exterior, porque una vez el resto del mundo no acepte más sus dólares, entonces ellos serán los que tendrán que parir chayotes para comprar yuanes, rublos, oro o plata, para así poder comprar los productos al exterior.
Y entonces será el final del dólar porque entonces el dólar no valdrá nada, como en realidad siempre ha sido.
Desde que el expresidente Richard Nixon, allá por el año de 1971, decidió abandonar el patrón oro, en ese momento el dólar estadounidense dejó de tener valor alguno y se convirtió solo en un papelito pintado de color verde.
Pero gracias a países sometidos y agachados EEUU consiguió mantener vigente su dólar, de tal modo que algunos países se comprometieron a mantener vigente la moneda norteamericana vendiendo sus productos solo en dólares, como fue justo el caso de Arabia saudita y las monarquías petroleras del golfo pérsico, países que ayudaron a crear y mantener el llamado petrodólar.
Y a hora tenemos a Argentina tratando de convertirse en un país paria más, en un mero vasallo de EEUU, tal como hicieron en su momento los países antes mencionados; solo que sucede que argentina no es, ni de lejos, lo que es arabia Saudita y las monarquías del golfo pérsico; quizá el único fuerte de argentina sea su sector agropecuario, pero eso no se compara, ni de lejos, con el poder petrolero y adquisitivo del que gozan Arabia Saudita y las monarquías del golfo pérsico; por lo que, de darse esta dolarización de Argentina, eso solo le serviría al tío Sam de un pequeño respiro, muy pequeño, pues la economía de Argentina está muy deteriorada y se ha vuelto muy pequeña, nada que ver con arabia Saudita y las monarquías del golfo pérsico.
Pero lo que es todavía más interesante y revelador es que esos países antes mencionados, así como muchos otros países, como lo son Irán, Venezuela, Brasil, La India, Turquía y muchos otros, ahora mismo están abandonando el uso del dólar estadounidense para abrazar el yuan chino y al rublo ruso, o, en su defecto, comerciar solo en monedas nacionales.
Y ahora tenemos a este retrograda argentino diciendo que ellos son la única excepción a la regla y que dolarizarán su economía, arrastrando con ello al país al caos y a la ruina, pues se irán junto con el tío Sam hacia ella.
Se terminó la era del dólar y nace la era del yuan, del rublo, y de la moneda del BRICS, el Bricso.
Y hablando del BRICS, sucede que Milei no se conforma con destruir la economía de su país, desaparecer al peso argentino y dolarizar la economía argentina, sino que también ha amenazado con romper relaciones comerciales y diplomáticas tanto con China, como con Brasil, México y otros países; de tal modo que ha declarado que argentina no se unirá al BRICS, o que lo hará de una forma de bajo perfil, light, o simbólica.
Es tan idiota este argentino que no sé si sabe, o nadie se lo dice, pero china es precisamente el principal socio comercial de Argentina. Entonces, ¿cómo pretende que Argentina rompa relaciones comerciales y diplomáticas con China y abandone el BRICS?.
Es más, el principal acreedor de la argentina, además del fondo monetario internacional (el FMI), es precisamente China.
¿Entonces como es que dice que romperá relaciones con China si los argentinos son los que tienen todas las de perder?, porque no solo china es el principal socio comercial de argentina, sino que, si quiere Pekín, los puede llevar directamente a la ruina exigiendo que se le pague la deuda que tienen con ellos.
Vaya más cara dura que es este Milei, y todavía se atreve a decir que el gobierno de china, el de Brasil, el de México, y el de muchos otros países, son gobiernos comunistas, totalitarios y dictatoriales, diciendo que son lo peor de lo peor. Inclusive se atrevió a decir que los mexicanos son feos, chaparros y panzones, cuando el país azteca les ha brindado su apoyo prestándoles dinero, productos y materias primas, además de gestionar la restructuración de la deuda exterior argentina logrando mejores condiciones para los argentinos; de tal modo que Argentina le debe a México mucho dinero por concepto del envío de petróleo, gasolina y diésel, envíos que se hicieron a condiciones ventajosas para los argentinos, de tal modo que se les ´permitió pagarlos hasta que tuvieran la capacidad de hacerlo.
Por otro lado, si realmente Javier Milei desaparece el banco central y al peso argentino para proceder a dolarizar la economía argentina, no solo argentina se estaría convirtiendo virtualmente en una colonia norteamericana, sino que el país perdería toda soberanía financiera, pues ya no podrían decidir sobre su destino, sino que lo harían los estadounidenses por ellos, poniendo todo su futuro en manos del tío Sam.
Lo que le da soberanía a un país, entre otras cosas, es precisamente su capacidad de poder emitir y administrar una moneda nacional; si no tiene esa capacidad, en realidad no es un país soberano, sino una colonia de un tercer país, en este caso, de EEUU. Si de por sí el tío Sam les metió el pie para que perdieran la guerra de las Malvinas, ahora imagínense lo que hará si los argentinos le entregan totalmente su soberanía, empezando por su soberanía financiera, y terminando con la soberanía sobre su propio territorio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario