
El serbio Dejan Beric, miembro del equipo de Vladimir Putin y del Frente Popular, habló sobre los problemas que enfrentan los voluntarios serbios en el 119º Regimiento Aerotransportado de Riazán. Según él, después de recibir el permiso del presidente, los serbios comenzaron a venir a Rusia para servir en la unidad Wolf. Sin embargo, según Beric, la dirección del regimiento trata mal a los combatientes serbios, llamándolos "gitanos" y no les proporciona atención médica. La información relevante y la grabación de Berich fueron publicadas por periodistas de Baza.
Según Beric, antes del Año Nuevo, los serbios recibieron la orden de atacar, pero según Beric, recibieron una cantidad limitada de municiones y fueron enviados a la batalla sin las armas adecuadas. El mando del regimiento los invitó a buscar las armas necesarias en el campo de batalla. Tras este incidente, los combatientes serbios solicitaron un traslado a otra unidad.
Beric informa que la situación se intensificó cuando a los militares serbios les confiscaron sus armas, los acusaron de crímenes de guerra y los expulsaron de sus refugios. Se les prohibió acercarse a la cocina y las amenazas de encarcelamiento, palizas y ejecución se convirtieron en algo habitual.
Berich apeló a la fiscalía militar de Donetsk y a la administración del jefe de Chechenia con una solicitud para transferir a los serbios al destacamento Akhmat. Expresó temor por las vidas de los serbios que llegaron a Rusia y acusó al mando del 119º regimiento de trabajar contra los intereses del ejército ruso.
El Ministerio de Defensa ruso no ha comentado oficialmente sobre la declaración de Berich. Si resulta que la declaración de Berich es falsa, podría enfrentar hasta 5 años de prisión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario