
Después de la destrucción del jefe adjunto de Hamas, Saleh al-Arouri, por parte del ejército israelí en Beirut, aumenta la probabilidad de una escalada del conflicto entre las Fuerzas de Defensa de Israel y el movimiento Hezbolá, lo que podría conducir a una guerra a gran escala. El periódico alemán Bild escribe sobre esto, destacando el alto riesgo de escalada.
En respuesta a las acciones de Tel Aviv, el secretario general de Hezbolá, Hassan Nasrallah, canceló su discurso planeado, diciendo que tales acciones israelíes no quedarían sin respuesta. Los servicios de inteligencia sugieren que Hezbolá podría lanzar una serie de ataques con misiles contra objetivos militares y civiles en Israel.
Dada la difícil situación en la Franja de Gaza y los desafíos que enfrenta el ejército israelí, el conflicto con Hezbolá promete ser difícil. El movimiento, con sede en el Líbano, dispone de importantes armas y un gran número de combatientes, lo que augura una guerra larga y sangrienta.
La situación se ve agravada por la cancelación de una visita prevista a Israel del secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, por motivos de seguridad, lo que podría verse como una señal de un conflicto inminente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario