Buscar en este blog

sábado, 1 de diciembre de 2018

La ley marcial, el camino hacia el precipicio político de Ucrania



Casi simultáneamente con la imposición de la ley marcial, Ucrania introdujo otra medida que esta vez afecta no solo a los ciudadanos del propio país. La restricción en cuanto a la entrada de hombres rusos de entre 16 y 60 años ya ha provocado indignación a ambos lados de la frontera.

Muchas familias están compuestas por miembros tanto rusos como ucranianos, por lo que la medida perjudica no solo a los dos pueblos, sino que parece estar encaminada a romper los lazos familiares que todavía existen.

La excusa oficial es impedir la creación de ejércitos privados por parte de Rusia y evitar que Moscú "realice operaciones que planeó en 2014", así lo describió el presidente ucraniano, Petró Poroshenko, en su cuenta de Twitter.

Para el director del Instituto Ucraniano de Análisis y Gerencia Política, Ruslán Bórtnik, el vínculo entre la ley marcial y esta medida es evidente.

"La medida es poco efectiva, porque los espías nunca pasan por la aduana. Lo más probable es que sirva como nueva excusa para justificar el estado de excepción", declaró el politólogo.

La ley marcial entró en vigor en 10 regiones de Ucrania una semana después de que los buques de guerra de este país protagonizaran un incidente naval con los guardacostas rusos en el estrecho de Kerch, cerca del puente de Crimea.

Con el fin de cortar el paso a los marineros ucranianos, los guardacostas rusos usaron armas e hirieron a varios tripulantes ucranianos. Como era de esperar, Kiev acusó a Rusia de esta acción.

El incidente provocó un gran revuelo no solo en los dos países, sino también en el mundo entero. El mandatario estadounidense incluso canceló su encuentro con el presidente de Rusia, Vladímir Putin, durante la cumbre G20 que se celebra en Buenos Aires, Argentina, entre el 30 de diciembre y el 1 de diciembre.

Un comportamiento completamente insensato

No obstante, al anunciar la introducción del estado de excepción, el propio presidente ucraniano no hizo mucho énfasis en el incidente que tuvo lugar en el estrecho de Kerch, sino que acusó a Rusia de preparar una invasión terrestre a gran escala contra el territorio ucraniano.

"Las palabras de Poroshenko son un intento de justificar la introducción de la ley marcial, que ha sacudido la economía ucraniana y las limitaciones que los ciudadanos tienen que aguantar por culpa del estado de excepción", manifestó el analista en un comentario a Sputnik.

El entrevistado precisó que "formalmente" Poroshenko tiene razón, porque las tropas rusas están cerca de la frontera con Ucrania y su cantidad ha estado aumentando desde 2014, cuando la crisis ucraniana entró en una fase aguda.

Antes de que el conflicto iniciara, la frontera con Ucrania no era protegida, explicó Bórtnik.

En realidad, anteriormente no hacía falta fortalecerla porque nunca antes en la historia contemporánea los eventos en Ucrania habían representado una amenaza para la seguridad de la Federación de Rusia.

Según el experto, ni la sociedad ni los expertos disponen de datos que puedan confirmar que Rusia está preparando una invasión terrestre contra Ucrania.

El presidente ucraniano en su discurso se refirió a los datos del servicio de inteligencia; sin embargo, ciertos políticos suelen hablar del tema de la posible invasión "de manera tan frecuente que ya nadie les cree", pronunció.

Cabe señalar que las regiones ucranianas en las que las autoridades introdujeron la ley se encuentran a lo largo de la frontera con Rusia y la región de Transnistria, una república autoproclamada que busca independizarse de Moldavia.

De acuerdo con Bórtnik, al parecer para el Gobierno ucraniano Transnistria representa un peligro.

La razón puede ser que las autoridades de la autoproclamada república en numerosas ocasiones han expresado su deseo de unirse a la Federación de Rusia, lo que asemeja Transnistria a las repúblicas autoproclamadas de Donbás, Donetsk y Lugansk.

Además, Transnistria cuenta con la presencia de tropas rusas que realizan una misión de paz en este territorio. Pero la cantidad de militares rusos es pequeña, por eso queda poco claro para qué el estado de excepción se entendió a las provincias ucranianas adyacentes a Transnistria.

Los recientes acontecimientos no pasaron por alto en el este de Ucrania. Los representantes de la autoproclamada república de Donetsk anunciaron el 30 de diciembre que Kiev está trasladando la artillería con tal de lanzar una ofensiva. Sin embargo, el experto ucraniano se mostró escéptico en cuanto a esta posibilidad.

"No creo que exista alguien que esté interesado en una ofensiva en Donbás. Además, las partes beligerantes ya se han atrincherado bien en sus líneas y ahora cualquier ofensiva es poco probable sin suficientes recursos y esta seguramente va a provocar bajas significativas. Por ahora no hay indicios de que alguien se está preparando para ella", indicó Bórtnik.

Un intento desesperado de aferrarse al poder

En la fase inicial, cuando se estaba ideando la posibilidad de introducir el estado de excepción por un período de 60 días, existían ciertos planes de aprovechar este período para mejorar el índice de aprobación del mandatario actual con tal de que pudiera pasar a la segunda ronda de las presidenciales del 2019, expresó en un comentario a Sputnik el asesor político ucraniano Serguéi Slobodchuk.

"Ahora que la ley marcial está introducida, solo por un mes, las posibilidades de Poroshenko en las elecciones parecen mucho más vagas. Todo apuntaba a que el plan del presidente era introducir el estado de excepción por un período de 60 días, por lo cual algunos de los parlamentarios se rebelaron contra este enfoque", añadió.

También supuso que el estado de excepción posiblemente fue discutido con Occidente, pero al fin y al cabo no aceptó la propuesta de imponerlo por 60 días.

"Cuando la Administración vio que la iniciativa no le gustó ni a los parlamentarios ni a Occidente, dio marcha atrás y propuso una opción del estado de excepción versión 'light'", aseguró.

La ley marcial durará unos 30 días, por lo cual no influirá sobre las elecciones presidenciales; sin embargo, esta afecta los comicios locales en las regiones del país donde fue proclamado el estado de excepción, dijo Slobodchuk. Estaba previsto que se celebraran el 23 de diciembre, pero ahora han sido aplazadas.

Según el experto, el presidente no tiene la autoridad de prolongar el funcionamiento del estado de excepción sin el apoyo del Parlamento del país, la Rada Suprema.

"En esencia, la extensión requiere celebrar el proceso entero desde el principio. Es decir, habrá que reunir al Consejo de Seguridad Nacional, concordar el texto del documento y enviarlo a la Rada Suprema, donde tendrá que ser aprobado", puntualizó.

Esta opción parece poco probable porque la mayoría de los diputados nunca volverá a aceptar la extensión de la ley marcial.

No obstante, el presidente sí puede sacar provecho del estado de excepción en las provincias donde el apoyo al Gobierno es mínimo, argumentó Slobodchuk.

"Allí el oficialismo tratará de suprimir la oposición, subordinar a los grupos armados para que respeten la cadena de mando o incluso subordinar las autoridades civiles locales al comando militar del país", concluyó

No hay comentarios:

Publicar un comentario