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lunes, 5 de enero de 2015

CUANDO ALEMANIA SE NEGÓ A PAGAR LA DEUDA: UNA HISTORIA QUE NO DEBE OLVIDARSE

En estos días en los que se está usando el miedo, con tintes apocalípticos, para decir a Grecia qué debe votar el próximo 25 de enero conviene recordar la historia. El pasado ofrece lecciones que se olvidan, y que olvidan, especialmente, quienes están interesados en echar un borrón hacia lo vivido.

Nos situamos en 1953, cuando Europa todavía sufría los devastadores efectos de la Segunda Guerra Mundial. La crisis económica era poderosa en todo el continente, pero especialmente en Alemania, en donde las políticas de austeridad le habían llevado a encontrarse en un callejón sin salida. Para solucionar la situación, Alemania tomó la iniciativa y dijo a los más poderosos que no se iba a someter a los rigores financieros que se le exigían, porque sus dirigentes consideraban que gran parte de la deuda que tenían era ilícita y les estaba empobreciendo.


Entonces, el país germano reunió a todos los que debía dinero. Los intereses por la deuda eran ilimitados. Las cumbres se llevaron a cabo en Londres durante 6 meses. Alemania dijo a sus principales acreedores –entre ellos Estados Unidos y Francia, aunque también estaba España– que no iban a seguir pagando salvo que se aceptara una reducción de la deuda y el fin de las políticas de austeridad que imponían los más poderosos. Finalmente, la deuda se redujo un 62 % y dos de cada tres marcos que debía fueron anulados. Fue una de las mayores quitas del siglo. Aquello permitió a Alemania recuperarse y crecer, crecer tanto que gracias a aquello convirtió en la primera potencia económica de Europa.

Hoy, Alemania impone austeridad a todo el continente. Y si alguien decide no pagar su deuda –una deuda nacida de la imposición, creada por una crisis que desataron sus propias políticas– y discute su legalidad amenaza con el miedo, con salir del euro, retirar las ayudas, con provocar un terremoto… Pero lo cierto es que el 25 de enero se celebran comicios en Grecia, y nunca unas elecciones ahí serán tan seguidas en Europa. Todos las vivirán como suyas. Al principio, cuando se produzca el resultado, si es el que auguran las encuestas, acusarán a los ganadores de romper Europa… Pero, ¿qué pasará si Grecia abandona la política de austeridad y empieza a recuperarse tras negarse a pagar la deuda? Entonces, la tierra se abrirá, de verdad, pero quienes tiemblen serán quienes imponen el presunto rigor económico que ha llevado a Grecia a la pobreza.

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