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jueves, 30 de noviembre de 2017

"Escapar del Tomahawk": ¿por qué los Su-34 aprenden a cambiar rápido de aeródromo?



El 30 de noviembre, las tripulaciones de bombarderos Su-34 de la división aérea del Distrito Militar Oeste ensayaron la retirada de sus aeronaves en caso de un ataque de armas de alta precisión por parte de un supuesto enemigo.



Los radares de los sistemas de defensa aérea del aeródromo detectan múltiples objetivos de pequeño tamaño que van a velocidad subsónica. Se derriban varios misiles de crucero desde lejos, otros se neutralizan por disparos múltiples del Pantsir y el Tunguska. El resto de los misiles se abre paso a los hangares, donde generalmente se almacenan las aeronaves. Sin embargo, el ataque no causa graves daños: los aviones habían abandonado el aeródromo varias horas antes", así describe Andreí Kots, columnista de Sputnik, el plan de acciones en caso de un ataque con misiles por parte de un supuesto enemigo.

El primer objetivo

En la etapa inicial de una guerra o un conflicto armado, la aviación siempre se convierte en el "objetivo número uno" para la parte atacante, señala el periodista.

"Los cazas, los bombarderos y los aviones interceptores que logran despegar a tiempo desde aeródromos, son capaces de privar al enemigo del arma principal, el factor sorpresa, y hacerlo retroceder", explica.

En el contexto actual de la expansión de las fuerzas de la OTAN en las fronteras de Rusia, el despliegue de las tropas estadounidenses en Europa, casos repetidos de acercamiento de los aviones espías de la Alianza a las aeronaves rusas, así como declaraciones poco pacíficas de los políticos occidentales, las unidades aéreas del Distrito Militar Oeste de Rusia se preparan para repeler cualquier amenaza potencial, asegura Kots.

Proteger a los mejores

"Los misiles de crucero modernos pueden alcanzar un blanco desde una distancia de 2.500 km", comentó a Sputnik el piloto-francotirador y coronel retirado, Serguéi Ekímov.

"Ya no estamos es en los años 40 del siglo pasado. No solo los aeródromos fronterizos pueden ser afectados por el primer ataque. Por lo tanto, absolutamente todos los pilotos militares aprenden a retirar las aeronaves de la zona de ataque", añadió.

Según el militar, la orden de una reubicación de emergencia se da cuando el comando se entera de que el enemigo tiene la intención de utilizar armas de alta precisión. Los aeródromos de reserva para las aeronaves se designan con antelación, teniendo en cuenta la información de inteligencia sobre la profundidad del ataque.


De acuerdo con el comando del Distrito Militar Oeste, las tripulaciones también aprenden a reubicar a los aviones en malas condiciones climáticas, por ejemplo, con nieve en la pista.

Las recientes maniobras involucraron a unas 200 personas y 40 unidades de maquinaria militar, incluidos 10 bombarderos Su-34.

El autor señala que el Su-34 es un avión relativamente nuevo de las Fuerzas Aeroespaciales de Rusia. Fue adoptado oficialmente en marzo de 2014. Desde octubre de 2017, el Ejército ruso dispone de más de 100 Su-34. El avión se usa activamente en Siria, donde ataca objetivos terroristas con misiles guiados y bombas aéreas.

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