Buscar en este blog

sábado, 17 de agosto de 2019

La misteriosa desaparición del petrolero chino: ¿un intento de evadir las sanciones de EEUU?



Un petrolero propiedad de una compañía naviera con sede en China permaneció sin dar señales de su posición durante más de un mes, pero reapareció bajo un nombre diferente en un supuesto intento de eludir las sanciones de Estados Unidos por las exportaciones de petróleo de Irán, informa la agencia Reuters.

El petrolero Pacific Bravo apagó su transpondedor el 5 de junio después de que EEUU anunciara la caza de un buque que transportaba crudo iraní a China en violación de las sanciones estadounidenses impuestas contra el país persa.

No obstante, el petrolero con el mismo número de identificación único IMO9206035, emitido por la Organización Marítima Internacional (OMI), reapareció el 18 de julio bajo el nombre de Latin Venture, asegura Reuters con referencia a los datos de compañías que rastrean la circulación de las naves.

"Dado que el número de la OMI se queda con el barco de por vida, esto indica que el Latin Venture y el Pacific Bravo eran el mismo barco y sugiere que el propietario estaba tratando de eludir las sanciones petroleras", concluye el medio.

El buque es propiedad de Kunlun Holdings, que, según datos de Equasis.org, un sitio web sobre transparencia del transporte marítimo creado por la Comisión Europea y la Administración Marítima Francesa, tiene su sede en Shanghái. La compañía también tiene una oficina en Singapur.

A principios de julio, el asesor del líder supremo de Irán, Alí Akbar Velayati, afirmó que "China compra y seguirá comprando" el petróleo iraní.

Mientras tanto, EEUU se toma en serio la idea de perseguir a China por importar petróleo iraní. A finales de julio, impuso sanciones a la entidad china Zhuhai Zhenrong, un importante importador de petróleo, y a su director ejecutivo, Youmin Li, por comerciar el crudo del país persa.

En 2015, Rusia, Estados Unidos, el Reino Unido, China, Francia, Alemania y la Unión Europea firmaron el PAIC, que estableció limitaciones al programa nuclear iraní para excluir su posible dimensión militar, a cambio del levantamiento de sanciones internacionales.

En mayo de 2018, Estados Unidos anunció su retirada del acuerdo, acusando a Teherán de continuar en secreto su programa nuclear, pese a que los informes de la OIEA afirman lo contrario, y restableció desde entonces varios paquetes de sanciones contra Irán, incluyendo medidas punitivas contra empresas y entidades financieras de terceros países que hagan negocios con la república islámica.

El 8 de mayo de 2019, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció sanciones a los productos minerales iraníes.

El Consejo de Seguridad Nacional de Irán dispuso, en la misma fecha, la suspensión parcial de sus obligaciones en el marco del PAIC, reduciendo los compromisos nucleares alcanzados en este acuerdo para exigir que se levanten los embargos relacionados con la venta del petróleo y las sanciones bancarias interpuestas por EEUU contra el país islámico.

El presidente iraní, Hasán Rohaní, estableció entonces un plazo de 60 días para que las naciones europeas y los demás países firmantes del acuerdo tomaran una decisión: seguir las indicaciones de EEUU, o ayudar a Irán a eludir las sanciones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario