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jueves, 26 de enero de 2017

CONFUSIÓN CON LAS “ZONAS DE SEGURIDAD” QUE TRUMP PRETENDE IMPULSAR EN SIRIA



Estas últimas horas estamos viendo un conjunto de noticias contradictorias en diferentes medios, sobre una iniciativa sorpresa realizada por Trump sobre Siria.

A continuación exponemos la noticia, tal y como la ofrecen medios iraníes, el medio ruso RT y la web israelí DEBKAfile.

Como verán, las versiones no acaban de concordar entre sí y las posibles consecuencias de la iniciativa de Trump según cada versión, difieren notablemente.

Así es como nos lo exponen en la web iraní HispanTV…


TRUMP ORDENA AL PENTÁGONO ESTABLECER “ZONAS SEGURAS” EN SIRIA



El presidente de EE.UU. ordena la creación de ‘zonas seguras’ en Siria, que podría arriesgar la confrontación con las fuerzas sirias y rusas en el país árabe.

Donald Trump firmó el miércoles otra de sus polémicas disposiciones, en esta ocasión para que el Pentágono presente en un plazo de 90 días un plan para crear las llamadas zonas de prohibición aérea en Siria para contener a los desplazados de la guerra.

“Voy a hacer absolutamente zonas seguras en Siria para la gente”, afirmó el miércoles Trump a ABC News, sin dar más detalles sobre su plan.



El decreto de la zona de seguridad se incluyó en el texto de una orden ejecutiva que impone duras restricciones a las personas que viajan desde Irak, Siria, Libia, Yemen y otros países a Estados Unidos.

Según un documento revelado por Reuters, este plan busca “proveer de zonas seguras en Siria y la región circundante en la que los nacionales sirios desplazados puedan aguardar a ser finalmente asentados, sea en una repatriación un potencial reasentamiento en un tercer país”.

Con la mención explícita de un “tercer país”, el texto revela claramente que la Administración Trump no tiene intención de admitir refugiados sirios.



Durante su campaña electoral, Trump criticó a su rival demócrata, Hillary Clinton, por proponer el establecimiento de una zona de exclusión aérea y “zonas seguras” en Siria. Advirtió que la política de Clinton hacia Siria “conduciría a la III Guerra Mundial” y arrastraría a Estados Unidos a un enfrentamiento armado con Rusia.

Y ahora Trump está planeando seguir la política que una vez criticó a pesar de las advertencias de varios diplomáticos estadounidenses de alto rango de que no existe una “opción viable” para establecer una “zona segura” dentro de Siria para civiles y militantes aliados de Washington.

En RT, en su versión en inglés, encontramos la siguiente información…

KREMLIN: TRUMP NO CONSULTÓ A MOSCÚ SOBRE EL PLAN DE CREACIÓN DE ZONAS DE SEGURIDAD EN SIRIA Y DEBE CONSIDERAR TODAS LAS CONSECUENCIAS



Moscú ha reaccionado a los planes de Donald Trump de establecer “zonas seguras” para los refugiados sirios; el portavoz del Kremlin afirma que la cuestión no se le ha planteado a Rusia, al tiempo que sugirió que Estados Unidos debería considerar las posibles consecuencias de tal medida.

“Nuestros socios americanos no consultaron con Rusia sobre la creación de “zonas seguras”. Es su decisión soberana”, dijo el portavoz del Kremlin Dmitry Peskov en una conferencia telefónica con reporteros este jueves.



El portavoz ruso, señaló la importancia de considerar todos los posibles resultados de dar ese paso.

“Es importante asegurarse de que esto no agrave aún más la situación con los refugiados. Evidentemente, todas las posibles consecuencias deben tenerse en cuenta”, dijo el portavoz.



Recordemos que en octubre de 2015, Rusia rechazó de plano la creación de zonas de exclusión aérea en Siria.

Evidentemente, la relación de Rusia con la nueva administración norteamericana, ha cambiado radicalmente.

Mientras tanto, Qatar, que apoya a los rebeldes sirios que combaten a Assad, dio la bienvenida a la promesa de Trump de ordenar zonas seguras en Siria, según declaró Ahmed Rumaihi, director del Ministerio de Relaciones Exteriores.

“Qatar hizo hincapié en la necesidad de proporcionar refugios seguros en Siria e imponer zonas de exclusión aérea para garantizar la seguridad de los civiles”, dijo Rumaihi en un comunicado a la agencia de noticias estatal QNA.

Tanto Qatar como Turquía están trabajando junto a Arabia Saudita y las naciones occidentales para respaldar a los rebeldes sirios en un programa de ayuda militar supervisado por Estados Unidos. Proporcionan armas y entrenamiento a los llamados grupos moderados.

Mientrastanto, la web israelí DEBKAfile, nos presenta una versión bastante diferente de las ofrecidas con anterioridad.

LAS ZONAS DE SEGURIDAD CREADAS POR TRUMP Y PUTIN MARGINAN A IRÁN EN SIRIA



Siria se encuentra en el umbral de cambios dramáticos que tendrán un impacto directo en la situación estratégica y militar a lo largo de las fronteras sirias con Israel y Jordania.

Estos cambios derivan de un acuerdo alcanzado esta semana por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente ruso, Vladimir Putin, para establecer zonas de seguridad gestionadas por EEUU, Rusia y Turquía en Siria. Este esquema transferirá el control militar del país a estas tres potencias. Cada uno de ellos será responsable de una zona de seguridad cuyas fronteras serán definidas y acordadas por Washington, Moscú y Ankara.

Como parte de este arreglo, todas las fuerzas militares iraníes, las milicias chiítas pro-iraníes y Hezbolá deberán salir de Siria.



El ejército estadounidense gestionará dos zonas de seguridad, una que cubrirá toda la zona situada al este del río Eufrates hasta la frontera iraquí, incluidas las zonas kurdas. Este acuerdo resucitará en parte el acuerdo alcanzado a finales de 2015 por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama y Putin, para la división de Siria en áreas de influencia. Todo el territorio al este del Eufrates fue asignado a los EEUU, con Rusia asumiendo la responsabilidad de todas las áreas al oeste del río hasta la costa del Mediterráneo.

Bajo el nuevo acuerdo, el área turca se extenderá alrededor de 650 kilómetros a lo largo de toda la frontera Siria-Turquía y se extenderá entre 35 y 50 kilómetros en territorio sirio hasta Al-Bab, la ciudad donde el ejército turco se encuentra en su tercer mes consecutivo de lucha contra Estado Islámico.



Las fuentes militares y de inteligencia de DEBKAfile informan que el cambio primordial en el terreno será el establecimiento de una segunda zona de seguridad estadounidense adyacente a las fronteras de Siria con Israel y Jordania. Esto significa que las aproximadamente 7.500 tropas de las fuerzas especiales de operaciones estadounidenses actualmente en Jordania, serán desplazadas hacia el sur de Siria.

Rusia había planeado originalmente desplegar fuerzas militares sirias, milicias chiíta iraníes y fuerzas de Hezbolá en las batallas por la captura de las tierras alrededor de las ciudades de Derra y Quneitra en el lado sirio del Golán. Ese plan ha sido abandonado y será reemplazado por el despliegue en el sur de Siria de tropas estadounidenses acompañadas por fuerzas especiales jordanas y rebeldes sirios, entrenados por instructores estadounidenses en campos militares jordanos.

Los israelíes tendrán con ello un suspiro de alivio por la eliminación de la amenaza de que las fuerzas iraníes y de Hezbollah fueran desplegadas a lo largo de su frontera norte con Siria.

Por lo tanto, tenemos 2 versiones diferentes:

-En la versión de la web iraní (claramente contraria a Trump) y en RT, vemos que Trump ha emprendido esta iniciativa de forma unilateral, sin consultar debidamente con Rusia, que por su lado está impulsando una solución diplomática del conflicto sirio, a través de cumbres como la realizada en Astana, donde incluso Rusia ha presentado un primer borrador de constitución para Siria que ejerza de punto de partida para una paz negociada y el fin de la guerra.

Esta versión confirmaría lo revelado en un artículo de la propia web de noticias Hispan TV, que afirmaba que según un informe elaborado por la revista Foreign Policy, Trump tendría que invadir Siria para cumplir sus promesas.



En dicho informe, se afirmaba que Trump se vería obligado a desplegar decenas de miles de soldados en Siria para garantizar una victoria sobre Daesh. El informe advertía además, que una invasión terrestre de Siria por parte de Estados Unidos lo involucrará en una guerra sin salida y en una situación similar a la de Irak. Finalmente, Foreign Policy señala que casi todos los altos cargos de Trump, entre ellos el asesor de Seguridad Nacional de EE.UU., Michael Flynn, están a favor de un despliegue masivo de tropas en Siria.



De hecho, según confirma la web Zerohedge:

“Establecer zonas seguras en Siria marcaría una escalada en la participación militar de Estados Unidos en la guerra. Además de la acumulación militar inicial que probablemente sería necesaria para crear dichas zonas, sería necesario el envío de tropas terrestres y un poder aéreo adicional para protegerlas, según sostienen funcionarios militares. Tales zonas también pondrían a las tropas aliadas de Estados Unidos en peligrosa proximidad con tropas extranjeras, incluidas las fuerzas de Rusia y del régimen del presidente sirio Bashar al-Assad”.

Como vemos, esta opción, de ser cierta, sería bastante peligrosa…



-Sin embargo, en la versión de la web israelí, se nos habla de un pacto directo entre Trump y Putin, con implicaciones muy ventajosas para Israel y una auténtica patada en el trasero a Irán y sus aliados chiíes, que serían apartados de Siria de un manotazo.

Según esta versión, Rusia estaría de alguna manera traicionando a Irán, lo que representaría la maniobra inicial para un ataque directo de EEUU contra Irán, obviamente apoyado por Israel.

Esto encajaría con las intenciones ya expresadas por Trump al respecto de Irán y por los nombramientos belicistas de sus altos encargados militares y de seguridad, declaradamente enemigos de Irán. Asimismo confirmaría el conocido compromiso de Trump con las facciones más sionistas de Israel.



Evidentemente, para que este ataque de EEUU a Irán se pudiera producir en un futuro, antes Rusia debería apartarse de Irán, algo que empezaría a materializarse según la versión israelí.

Pero, ¿cuál de las dos opciones es la real?

En el Robot Pescador nos inclinamos por la segunda opción, que sostiene que EEUU y Rusia han pactado la creación de estas zonas de seguridad, favoreciendo a Israel y apartando a un lado a Irán.

Y es que si esto no es así, entonces estaremos ante un caso mucho más grave: un Trump que toma decisiones de forma unilateral, sin consultar a Rusia, lo que nos indicaría que el nuevo presidente de EEUU es impulsivo, prepotente y temerario.

De hecho, esta semana, Trump ya está actuando de forma extremadamente prepotente.



Empezó con las faltas de respeto a la prensa, al afirmar su portavoz Sean Spicer con todo descaro que la investidura de Trump fue la que reunió más gente de la historia y que la prensa manipuló las imágenes, algo que ponemos en duda y que ha provocado un capítulo vergonzante de su asesora Kellyane Conway.



El periodista Chuck Todd instó a Conway a responder por qué razón el secretario de prensa de Trump, Sean Spicer, realizó declaraciones falsas, al afirmar que la investidura de Trump contó con la mayor participación de la historia, a pesar de las evidencias que muestran la incorrección de la afirmación.

Ante ello, la asesora destacó que no se trataba de “falsedades” sino de “hechos alternativos”, lo que ha provocado una oleada de indignación entre los detractores a Trump, que han comparada esta respuesta con la “neolengua” de la novela de Orwell, 1984. (esa neolengua ya está en marcha, con afirmaciones relativas a Trump, como la ya conocida “magnate anti-sistema” que llegamos a leer en algunos medios).




Después ha actuado con extrema prepotencia al firmar los permisos para los oleoductos Keystone XL y Dakota Access, violando los derechos de los indios norteamericanos (algo que por cierto, los medios alternativos norteamericanos pro-Trump, que tanto defendían los derechos de estos ambientalistas, se han callado vergonzosamente cuando ha llegado la hora de criticar esta medida de Trump).



Finalmente, hemos visto la extrema prepotencia con que ha tratado al presidente mexicano Peña Nieto, que debía reunirse con Trump el 31 de enero en EEUU y que ha cancelado su visita tras el desprecio manifiesto del mandatario norteamericano, que ha afirmado que si México no está dispuesto a pagar por el muro, no era necesario que Peña Nieto realizara la visita.



Lo cierto es que esta actitud desatada y arrolladora de Trump nos está sorprendiendo. Incluso para él parece algo excesiva.

Suponemos que forma parte de una estrategia, relativa a todas las futuras negociaciones que su administración va a enfrentar en gran cantidad de ámbitos. Presentándose ante el mundo como un tipo inflexible, resolutivo e implacable en sus decisiones, Trump estaría dando un puñetazo sobre la mesa y estaría doblegando, ya a priori, a todos aquellos que deban sentarse a negociar con él durante su mandato; todos los futuros negociadores, de partida, ya saldrán temerosos para no provocar su ira o sus posibles reacciones imprevisibles. Es algo que puedes hacer cuando tienes tras de ti el enorme poder de los EEUU y parece que Trump está usando a su favor ese poder que le respalda.

De hecho, creemos que es así, visto que Trump ha sido apoyado por las más altas élites, que se han implicado directamente en su gobierno.

Y de hecho, esperemos que sea así.

Porque si este no fuera el caso y Trump estuviera actuando así de forma natural, incluso afrentando a Rusia, entonces lo que veríamos sería mucho más grave: un tipo que no solamente tendría una vena tiránica, sino que directamente, rozaría la locura…y entonces el mundo entero estaría en grave peligro…

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