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domingo, 29 de enero de 2017

La verdadera revolución de Donald Trump

Trump promete mucho empleo a los estadounidenses pero lo quiere lograr a costa de todo y de todos, y no se da cuenta que está equivocada la forma en que lo quiere conseguir. Este señor piensa que aún estamos en el siglo 20, no se da cuenta que los tiempos cambian y las circunstancias también, qué no dudo que tenga buenas intenciones pero se está equivocando; me explico:


En primer lugar, quiere llevar empleos a los EE.UU. a costa de sus vecinos y socios económicos, si eso de por sí ya es delicado, su falta de tacto y diplomacia lo hace aún más delicado.

Está bien que construir un muro en la frontera con México le sirvió como slogan de campaña, pero de eso a llevarlo á la realidad hay mucha diferencia, no tanto en sí por el muro, sino más bien, por pretender que los mexicanos lo paguen; eso ante cualquier tribunal con un poquito de sentido común es una completa estupidez e injusticia, y aunque le sirvió para obtener muchos votos debido al racismo hacia los mexicanos que sienten muchos estadounidenses, es inviable en la práctica, a menos que quiera romper relaciones comerciales con México; pero aun así, no logrará que los mexicanos lo paguen, y eso lo sabe muy bien; es por eso que ha pactado con el presidente mexicano no hablar más del asunto en público. Él dirá que ha logrado que los mexicanos lo paguen, pero la realidad es que no será así, solo lo dirá para salvar el honor de su palabra, y tal vez el mandatario mexicano simule aceptar que paguemos una parte, pero será ficticio, y eso se hará con el objetivo de salvar la relación entre ambos países.

¿Y por qué a Trump no le conviene romper relaciones económicas con México?

Pues porque México es un socio económico importante para ellos; pero también porque sirve de contención a la inmigración ilegal de ciudadanos de países latinoamericanos –y de otras latitudes- que intentan llegar a suelo estadounidense; y si Trump rompe relaciones con el país azteca, automáticamente México no impedirá ese éxodo hacia su país.

Pero también a nivel geopolítico México es muy importante para los estadounidenses, pues es preferible tener un socio a un posible rival en el sur y, sobre todo, impedir que potencias extranjeras se establezcan en su frontera sureña asociándose con México en contra de los intereses yankees; que es exactamente lo que pasaría de romper relaciones con los mexicanos, pues ellos tendrían que buscar aliados para seguir desarrollándose.

Pero volviendo a la cuestión de los empleos; él dice que aplicará altos aranceles a las empresas estadounidenses globales que trasladen sus fábricas a otros países, y que las que ya lo hicieron deben regresarlas, sino también pagaran altos aranceles para poder exportar a EE.UU. Pero lo que no sabe, o no le dicen sus "asesores", es que aunque esas empresas trasladan su producción a otros países, las ganancias siguen siendo estadounidenses; ganancias que regresan a territorio estadounidense. Así qué aunque fabriquen en otros países, como México y China, el beneficio sigue siendo mayoritariamente de ellos. Es por eso que la economía estadounidense se está trasformando en una economía de servicios y no de manufactura, por eso es que EE.UU. controla prácticamente en su totalidad el internet, con empresas como Facebook, Google, Amazon, YouTube, etcétera.

Pero suponiendo que las grandes empresas como Apple, Microsoft, IBM, GE, GM, Ford, etcétera, regresasen sus fábricas a EE.UU., automáticamente sus costos se elevarían un 30% como mínimo, eso tendría por resultado que tendrían que vender más caro sus productos, entonces estarían en grave desventaja contra sus competidores internacionales, lo que les llevaría a la quiebra irremediablemente; así que lo que se intentase ganar se perdería, y aún más.

Pero hay otros factores determinantes que no ve Donald Trump, como lo son la inteligencia artificial y la robótica; dos aspectos que cada vez están más presentes en la vida diaria del ciudadano común y en la manufactura de bienes. Entonces, si las grandes fábricas estadounidenses contratan menos gente, mucho es debido a ello, y la tendencia va en aumento.

Eso se ve claramente en los medios de transporte público; por el momento es limitado el uso de la inteligencia artificial, apenas se están haciendo los primeros ensayos, pero una vez la tecnología este plenamente implantada muchos chóferes perderán sus empleos, eso sin duda traerá otra revolución en la sociedad, pues el transporte público será automatizado y también lo serán muchos procesos industriales que actualmente los realizan los humanos.

Y tan cierto es todo esto que comento, que tras el anuncio de Trump de aplicar altos aranceles a las importaciones de empresas estadounidenses que fabriquen en el extranjero, las acciones de Apple rápidamente cayeron un 5%, algo similar podría decirse de las demás empresas que se vieron afectadas.

Entonces, ¿cuál es la solución?

Pues la solución es transformarse, ya lo dice el viejo refrán: "transformarse o morir"

Así es, Trump se quedó en el siglo pasado y parece que quiere que los EEUU hagan lo mismo. Lo que tiene que hacer Trump es dejar de estar amenazando a medio mundo, sobre todo a sus socios comerciales, como México y China, y ponerse a trabajar en actualizar y modernizar su sistema productivo nacional para lograr hacer más eficientes los procesos de manufactura y así poder competir en el mercado internacional, porque la globalización llegó para quedarse. Claro, no digo que el modelo de globalización actual sea el mejor, ni mucho menos, es cruelmente injusto, pero ciertamente tiene sus beneficios y eso lo digo por experiencia personal, pues recuerdo cuando aún México tenía una economía cerrada y proteccionista, como la que quiere implantar Trump en EEUU; sí, el salario era superior, alcanzaba para más, pero la oferta de productos era limitada, básicamente solo se consumía lo que se producía en el país, y por lo tanto, México estaba atrasado tecnológicamente, su industria era obsoleta e ineficiente por estar protegida del exterior, por eso a la hora de abrir los mercados al comercio internacional muchas empresas quebraron pues no pudieron competir con la industria internacional, más avanzada y acostumbrada a la competencia.

Y ese fue el gran error, si se le puede llamar así, del gobierno mexicano; abrir indiscriminadamente el mercado interno a la competencia internacional sin darle tiempo a los empresarios mexicanos a adaptarse, a transformarse para adecuarse a la realidad internacional. Cabe aclarar que por tener entonces México una economía cerrada y proteccionista, la mayoría de las cosas que se podían comprar estaban atrasadas tecnológicamente o eran de mala calidad.

Otro grave "error" del gobierno mexicano fue abrir indiscriminadamente el campo mexicano a la competencia internacional, pues aquí básicamente se seguía produciendo con yunta y buey, mientras que a nivel internacional el campo ya estaba muy tecnificado, pero además los agricultores recibían subsidios en muchos casos. Lo que se debió hacer fue mantener el campo mexicano protegido y capacitar a los agricultores en nuevas técnicas de producción, así como darles financiación para tal objetivo. Pero como siempre he dicho; los gobiernos mexicanos siempre han sido ineptos, ciegos, sordos y estúpidos, además de corruptos y deshonestos.

Por eso he dicho que tal vez la idea de Trump de renegociar el tratado de libre comercio no sea tan mala idea después de todo, pues México tendría la oportunidad de enmendar los errores del pasado y volver a proteger al campo mexicano, sacando ese tema del acuerdo comercial, pues un país que no tenga soberanía alimenticia está frito, no puede ser soberano y México ha perdido esa cualidad.

Como sea, la industria mexicana que se pudo salvar del TLCAN ya está mas o menos adaptada a la competencia internacional; y México aún puede impulsar su industria mediante incentivos fiscales y financiación, así como con el desarrollo de instituciones de investigación tecnológica, científica e industrial; como la iniciativa de la agencia espacial mexicana, o el desarrollo de la industria militar nacional, como es el proyecto de la creación de un avión caza moderno propio. En ese sentido alabo la iniciativa argentina de crear un cohete espacial o el impulso que le da a su industria nuclear; así como los proyectos en Brasil de la empresa aeronáutica Embraer y su programa espacial.

Eso es lo que debe hacer Trump y dejar de estarse peleando con medio mundo, porque de lo contrario llevará a su país a la ruina.

Esto me lleva a hacer mención del último artículo de la revista inglesa elitista The Economist, pues hacen mención del despertar político de las masas, de la pugna entre el esquema de globalismo contra el esquema del proteccionismo; pero ellos dicen que la lucha real está entre el pueblo y la élite, entiéndase los empresarios y banqueros. Ellos relacionan proteccionismo con “populismo”, es decir, con dar dádivas al pueblo y así mantenerlos quietos para que los políticos puedan robar a gusto y los empresarios seguir acumulando riqueza a través de la moderna esclavización de la sociedad.

También se preguntan ¿qué es mejor?; hacerle caso a la gente o mantener los beneficios financieros de las empresas, pues de continuar esta tendencia de los grandes empresarios de sólo acumular riqueza sin darle nada al pueblo más que lo necesario para subsistir, avizoran una revolución planetaria que los colgará en el cadalso a todos ellos, y en realidad así será; la gente está despertando políticamente y comienza a exigir el respeto a sus derechos, y Trump es sólo el producto de ésa revolución; así qué cómo uno de los líderes de esa revolución debería de dejar de pelear con los pueblos y enfocarse en los verdaderamente responsables, que son todo ese establishment que sólo busca el beneficio empresarial y corporativista en detrimento de la población trabajadora, ésa es su verdadera lucha, su revolución.


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